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la importancia del feminismo del r&b en los 90

En el mes en el que la clásica Waterfalls de TLC cumple 20 años, es hora de que el manto de “Girl Power” sea devuelto a sus legítimas propietarias: las mujeres empoderadas que surgieron en la misma década como parte esencial de la escena del R&B y hip...

por i-D Staff y Emma Finamore
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28 Julio 2015, 1:02pm

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de Las Spice Girls animó a una generación de chicas a esperar cosas por parte de sus chicos un tanto inalcanzables -con el recordatorio oportuno de que ellos "", ¿recuerdas?-. Todo es válido, pero es prácticamente un algodón de azúcar si se coloca al lado del material de sus compañeras de R&B, que estaban ocupadas exigiendo buen sexo, alto intelecto y -sobre todo- respeto.

TLC fue un buen ejemplo de esta ola de mujeres empoderadas. Cuando su segundo disco -Crazy Sexy Cool- salió en 1994, su canción principal, Waterfalls, fue una revelación, con temas como la violencia y el SIDA. En ese momento rara vez se reflexionaba sobre esas cuestiones en el pop o en el R&B. "Believe in yourself, the rest is up to me and you", rapeaba  Lisa "Left Eye" Lopes en un monólogo agitado sobre la libre determinación, que al final quedaría grabado en su propio ataúd.

Más tarde, No Scrubs fue un ataque directo a los hombres, decidiendo que "I'm lookin' like class and he's lookin' like trash", reprochándoles no solo su interés por el dinero, sino por no tener su propia independencia, por no demostrar sentimientos: "If you have a shorty but you don't show love, oh yes, son, I'm talking to you". Left Eye cantaba a todas las mujeres que encontraban fuerza en sus amistades femeninas.

Unpretty fue todo un himno para mí -una chica torpe y gordita de 14 años- al hablar con franqueza acerca de los trastornos alimenticios, la autoestima y la imagen corporal -incluso de la cirugía plástica-. Pero es su canción anterior -Baby-Baby-Baby del álbum debut Oooooohhh... On The TLC Tip- el verdadero llamamiento a las armas del Girl Power. "I can do anything I want to, time and place I choose to", dicen las chicas, sabias a pesar de su corta edad. Tienen el control y saben lo que quieren: "I require plenty of conversation with my sex".

Antes que ellas, las raperas Salt-N-Pepa también izaron la bandera feminista. En Ain't Nuthin But a She Thing le decían a las chicas: "It's a she thing and it's all in me. I can be anything that I want to be", y celebraban que podían "bring home the bacon". El vídeo presentó a mecánicas, astronautas y mujeres agentes de policía mientras nos gritaban "you can do anything". Abordaron de forma las desigualdades de género en un formato dominado por los hombres: el rap.

Salt-N-Pepa fueron pioneras en 1990 con Let's Talk About Sex, un servicio un tanto público alentando a (Sí, ¡lo adivinaste!) hablar sobre sexo: protegerte, hacer las cosas a tu manera. El mejor himno en contra de tachar a las mujeres de prostitutas.

Lanzaron Whatta Man en 1994 celebrando a los hombres buenos que son "difíciles de encontrar", invirtiendo la mirada de los chicos al punto de (casi) cosificarlos: "My man is smooth like Barry, and his voice got bass/ A body like Arnold with a Denzel face". Inteligente, musculoso, alguien que pueda "tocarme en el punto exacto"… Son mujeres que no solo quieren todo, sino que lo exigen.

Por otro lado, Lauryn Hill nos estaba diciendo que nos respetáramos en Doo Wop (That Thing): "Babygirl, respect is just a minimum", además de discrepar -en voz alta y con valentía- con los ideales eurocéntricos de belleza femenina: "It's silly when girls sell their soul because it's in, look at where you be in hair weaves like Europeans, fake nails done by Koreans".

Los hombres tampoco se escapaban: "Money taking, heart breaking now you wonder why women hate men, the sneaky silent men, the punk domestic violence men".

Missy Elliott, que estaba escribiendo, rapeando y produciendo antes de que nadie supiera quién era, celebraba la independencia y la autonomía de la mujer -"Girls girls get that cash if it's 9-5 or shaking ya ass, ain't no shame ladies do ya thang, just make sure you ahead of the game"- y celebraba su falta de conformidad con la tiranía estética hacia las mujeres: "cute face, chubby waist, thick legs, in shape". 

Reclamó los insultos de género con She's A Bitch: en el vídeo, mujeres vestidas en cuero negro y con picos luciendo una cabeza calva, se unen a Missy mientras ella mira directamente a la cámara, nada femenina y sin pedir disculpas por ello, desafiando al espectador a cuestionar su poder. Es, además, uno de los vídeos musicales más caros de todos los tiempos.

Kelis sobresalió con su celebración de la ira femenina en Caught Out There: No estaba llorando por la pérdida de su hombre, sino desatando un grito primal de rabia y frustración. En el vídeo de la canción, un grupo de mujeres indignadas se une a nuestra heroína pelirroja en su ira, marchando al ritmo de su tambor. "El odio" es una palabra muy fuerte y ella no tiene miedo de usarla, ¿cuántas veces ha ocurrido eso en una canción pop?

Los temas abordados por estas mujeres -exigiendo independencia financiera, fidelidad, socioeconomía, celebrando su propia belleza, y (lo más importante) sus propios talentos y logros- eran más reales e inspiradores que cualquier cosa producida por las Spice Girls. Y, ¿qué llegó a finales de los años noventa? Independent Women de Destiny's Child. No puedo pensar en una coronación más literal al final de una década de oro para las mujeres reales de la música.

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Texto Emma Finamore