cómo convertirse en director de arte, por lotte andersen

¿Quieres entrar en el mundo de la moda pero no estás seguro de qué camino debes seguir? Preguntamos a diseñadores, estilistas, escritores y directores que forman parte de la familia de i-D sobre cómo lograron hacer realidad sus sueños en la industria...

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oct. 4 2016, 7:55am

Photography Lotte Andersen

Desde pequeña, Lotte Andersen ha pasado de seguir cualquier manual y se ha forjado su propio camino en la vida. Bajo la tutela del mítico John Pearse —el diseñador de los años 60 pionero del movimiento Youthquake de Londres—, Lotte descubrió muy pronto que sentía debilidad por el arte, la moda, la música y la cultura. 

Tras conseguir poner en común todas estas facetas logró llegar a donde está ahora. Es la fundadora de la fiesta de culto de un club nocturno al oeste de Londres, Maxilla, y de su correspondiente fanzine. Gracias a sus habilidades para cortar, pegar y comisariar, ha podido dirigir talleres de creación de carteles para House of Vans; ha sido directora de arte para vídeos musicales de Mount Kimbie; ha hecho una colaboración con Adidas para crear una revista dedicada a Stella Sport y se ha encargado de la dirección de arte del blog oficial del proyecto. 

Ahora trabaja en un libro titulado Problem Child, que presenta el trabajo de Jesse Jenkins y Phoebe Collings-James, y se podría decir que es un perfecto símbolo de creación y productividad. A continuación, nos habla de su viaje.

Fotografía Cassie Machado

¿Qué hago y por qué lo hago?
Soy directora de arte y organizo fiestas porque me encanta. Trabajo con directores y fotógrafos para conseguir la imagen, el ambiente, la estética y la sensación que ellos quieren proyectar. Escucho con mucha atención y trato de ofrecerles las palabras y las referencias que necesitan. Nos encargamos de la localización, el casting y el estilismo. Luego viene el proceso de edición. Estoy trabajando para que las imágenes, el ambiente y el look sean firmes y claros.

En cierto modo, creo que siempre supe lo que quería hacer, pero me costó dar varias vueltas y tomar desviaciones en el camino. Me tomé mi tiempo para comprobar que esto era realmente lo que quería hacer; el proceso de intentar encargarme del estilismo, el casting y el diseño de escenografía me ayudó a reafirmar mi decisión de convertirme en directora de arte. Dejé mis estudios de moda después de un año. Mi amigo Tyrone me dijo: 'Qué bien, te voy a dar tu primer trabajo como directora de arte'. Hicimos un vídeo para Mount Kimbie titulado Carbonated.

Empezar a organizar mi fiesta MAXILLA ha sido mi mayor influencia. Si organizas una noche, básicamente te tienes que encargar de la dirección de arte; escoges el espacio (buscas la locación), invitas a la gente (eso es el casting), coordinas la disposición de las luces (eso es la animación), decoras (diseño de localización) y haces los carteles (diseño y gráficos). Todo lo que hice con MAXILLA se puede aplicar a lo que hago ahora. Siempre digo que los eventos /instalaciones/fiestas son dirección de arte en vivo. Una fiesta significa trabajar, por una noche, con un director o un fotógrafo que inmortalice lo que hemos logrado juntos.

Un día en mi vida:
Si estoy haciendo fotos, por lo general, el día comienza muy temprano y en los exteriores de la localización. Si se trata de un día en que tengo que ponerme de acuerdo con los fotógrafos y directores, hago una larga llamada telefónica para escuchar sus ideas y luego hago montones de preguntas para tener una idea de los sentimientos y emociones que están tratando de transmitir. Después empiezo a darles referencias y nos ponemos a cortar y pegar verbalmente referencias, lugares, películas, opciones de casting y sensaciones hasta que tenemos la idea completamente lista. 

Si se trata de un día de diseño, averiguo si el cliente quiere un collage o un diseño digital. Las imágenes adquieren un significado diferente una vez que están impresas, por lo que este es el primer paso del proceso; empiezo a construir la historia a partir de ahí. Me gusta trabajar físicamente sobre el diseño digital si tengo la opción.

Adoro de verdad todo eso; ser directora de arte requiere tantas habilidades que nunca te aburres. Soy muy afortunada de poder hacer lo que me apasiona. Me encanta contar historias; estoy obsesionada con lo que mueve o paraliza a las personas, con sus motivaciones. Me encanta el detalle; si estoy obsesionada con un diseño, quiero que se vea bien. Quiero lograr la perfección. Supongo que con el proyecto adecuado, simplemente me quedo enganchada. El aspecto más gratificante de mi trabajo es cuando el espectador siente la emoción que yo quería que sintiera.

Fotografía Jesse Jenkins

Sacarse un título o no sacárselo, esa es la cuestión.
No estoy segura, personalmente no estoy de acuerdo con el sistema de las escuelas de arte. Las escuelas de Londres son muy caras, son para las élites, aunque sí que creo en el proceso de aprendizaje, y los buenos profesores te enseñan eso.

Estudié moda, pero antes de eso hice unas prácticas en McQueen durnate la última colección que hizo, la que hizo que Showstudio colapsara. También aprendí a soldar en el estudio de Tom Dixon, diseñé una LotteBag en Bill Amberg, unos zapatos con Georgina Goodman y aprendí a hacer impresión textil con Ross Menuez en Nueva York. Las prácticas me lo dieron todo y según mi experiencia, trabajar con alguien cuya estética respetas es lo más importante. 

Odiaba la universidad, me sentía como una completa pringada; no tenía amigos, odiaba el bar de estudiantes, pero me gustaba la biblioteca. Lo dejé después de hacer un proyecto de previsión de tendencias en comunicación, en el que básicamente le dije a mis tutores y a todos los estudiantes de la clase que toda su información estaba online, así que no entendía por qué todos fingían no conocerse entre sí. Luego empecé a trabajar para un sastre maravilloso que me enseñó a entender lo que el cliente quiere; ese proceso de ver las referencias para encontrar el traje que el cliente quiere me ha resultado increíblemente útil.

Lo que me gustaría haber sabido entonces y que ahora sé:
Tanto dentro como fuera del aula, la lección más importante que he aprendido es buscar tus referencias en los lugares más inesperados. Tratar de llevar a cabo tu propia investigación. Cualquiera puede sacar imágenes de Internet, así que intenta ir directamente a la fuente de lo que te gusta. El mejor consejo que alguien me ha dado alguna vez es: "Hazlo, no esperes a que te lo pidan. Confía en tus ideas. No tengas miedo de decir no…".

Fotografía Lotte Andersen

Me emociona el mañana porque:
He estado creando un libro titulado Problem Child durante el año pasado, y ha sido un verdadero punto de inflexión. Sentí que hubo un gran cambio después de terminar con Adidas. Quería diseccionar lo que significa el término "niño problemático", lo incómodo que es sentir siempre que estorbas o simplemente que no encajas. La fotografía es de Jesse Jenkins, Tyrone Lebon, Genevieve Garner y Phoebe Collings-James. Estoy buscando patrocinio para poder dar vida y aportar el proyecto, contando una historia. 

Desde que MAXILLA terminó, comencé a planear una nueva fiesta llamada MISSWORLD con Naomi Shimada y Lynette Nylander. No creo que pueda dejar de trabajar en fiestas. Mi estudio está lleno de montones de cuadernos, llenos de ideas para fiestas que quiero que cobren vida con artistas y colaboradores que quieran hacer algo más que poner un altavoz en una habitación oscura. En general, me emociona estar refinando mis proyectos, sacándolos adelante y trabajando con gente que respeto.

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