Imagen cortesía de Neon

'assassination nation' es la primera película de terror sobre la era de twitter

Internet no solo ha envalentonado a los que no tienen voz, sino también a los virulentos conservadores que reflejan los peores elementos del patriarcado.

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03 Octubre 2018, 8:09am

Imagen cortesía de Neon

Al comienzo de Assassination Nation (Nación salvaje), Hari Nef se detiene a mitad de camino antes de entrar en Salem High, la escuela pública más esnob del noreste de Massachusetts. Una sonrisa aparece en su rostro, mientras dice en voz alta: "Adoro esta canción". Sus amigas, interpretadas por Odessa Young, Abra y Suki Waterhouse, están confundidas, porque no pueden oír nada. Sin embargo, en cuanto Nef chasquea los dedos, se escucha una especie de concierto privado de Tommy Genesis, que suena como un rayo en los terrenos de una escuela de la que Courtney Shayne estaría orgullosa.

Después de varias escenas de libertad sexual en una fiesta privada en casa, llena de gente con dentaduras resplandecientes y piel adolescente que recuerda a los personajes de Kids, Assassination Nation parece un homenaje al cine adolescente de culto que pudimos disfrutar hace 20 años. La principal diferencia es que la banda sonora ya no corre a cargo de Letters to Cleo, sino de la mano de una 'playlist' de rap sacada de Soundcloud, y hay un montón de iPhones por todas partes.

Pero eso también es un farol. Mientras el cuarteto de heroínas de la película se convierte en la figura central de una cacería de brujas moderna que surge de las profundidades de Internet y despliega servidores proxy, hackers rusos, vergüenzas sexuales y armas de fuego en un suburbio desprevenido, Assassination Nation se presenta como la película más actual del año. En muchos aspectos, es la primera película de terror de la era de Twitter: urgente en su narración, aterradora en sus implicaciones y encendida por la furia feminista.

Hollywood siempre ha tenido problemas para retratar con precisión la era digital. Las obras de suspense de los años 90 y principios de los dosmil como Hackers, La Red y Operación Swordfish representaban la novedad del correo electrónico, la piratería de datos, los disquetes a través de montajes techno y el toque furioso de los teclados. De lo contrario, las películas eran estructuralmente familiares: misterios tradicionales y películas de aventuras cubiertas con ropa tipo "Windows 95"; a menudo kitsch, ruidosas y repletas de innecesarias imágenes generadas por ordenador.

No es muy diferente a lo que sucede hoy. Unfriended: Dark Webla secuela de esa otra película de terror de 2014— y la última película de John Cho, Searching —un thriller narrado completamente a través de Facetime, vídeos de vigilancia y clips de YouTube—, usan la tecnología actual para camuflar a los tópicos de siempre, donde priman los secuestros, las pistas falsas y los asesinatos. Y aunque ambos tienen sus puntos fuertes, es probable que sus notificaciones automáticas en pantalla y los navegadores de 2018 que se muestran a lo largo de la misma envejezcan tan mal como Sandra Bullock pidiendo una pizza por Internet en 1995.

Sin embargo, Assassination Nation es diferente. Es una historia de terror para la generación Z, repleta de hashtags y selfies filtrados, pero que incluye la tecnología de forma natural y orgánica. De hecho, se centra en sus consecuencias en el mundo real: la vergüenza y las reputaciones arruinadas, y cómo Internet no solo ha animado a los individuos que a menudo se han quedado sin voz a iniciar sus propias luchas, sino también a los conservadores sin escrúpulos que reflejan los peores elementos del patriarcado.

La composición del cuarteto central de la película es una encarnación viva de ese 'meme' que dice algo así como "Este es el futuro que los liberales quieren": cuatro adolescentes sin complejos, políticamente astutas, conscientes de sí mismas y sexualmente desinhibidas, una de ellas negra y otra trans. Criadas en el seno del hip hop, el porno feminista y los mejores rincones de YouTube, estas chicas tienen un nivel de confianza e inteligencia que supera con creces la de sus homólogos masculinos, o incluso la de los adultos que las engendraron.

Pero esto también trae sus consecuencias negativas. Un hacker desconocido consigue piratear sus dispositivos y hace que la mitad de la ciudad tenga acceso a sus secretos más perversos, lo que lleva a una avalancha de conclusiones irracionales. Las vidas digitales de las chicas son buscadas para probar sus aparentes fechorías, y los históricos Juicios de Salem vuelven a celebrarse en 2018 como una juerga asesina fascista ideada por el director Sam Levinson.

Pero Assassination Nation no condena la era de las redes sociales. De hecho, este año se une a Eighth Grade y Skate Kitchen para formar una trilogía de cine sobre adolescentes que se apoya en los aspectos positivos de Instagram y la rapidez de la conexión digital. Estos son mundos tan representados en los medios de comunicación masivos como en los límites de su consumo, llenos de odio y falta de autenticidad, pero que en estas películas resultan salvadores, particularmente para las mujeres jóvenes. Es donde se forman vínculos, se desbloquea el potencial creativo y florecen las amistades, al menos por debajo del ruido más problemático.

Pero el film también pone sobre la mesa el hecho de que estos espacios están constantemente en riesgo de volverse contra nosotros, en gran parte por una generación más mayor que se siente aterrorizada por la libertad que conlleva: su diversidad racial y de género, su positividad sexual inherente y su aceptación en torno temas como las drogas y el alcohol.

En una de las escenas más deslumbrantes de la película, el personaje de Odessa Young, Lily, es reprendido por dibujar desnudos femeninos en su clase de arte (irónicamente, la escena ha sido eliminada de la película en su estreno en Estados Unidos a instancias de la MPAA), pero se lanza a un monólogo sobre la ignorancia de sentirse cohibido por la desnudez mientras se pasa por alto el mensaje que hay implícito. Es una escena que cobra mucho sentido más adelante cuando los propios selfies desnudos de Lily se filtran, y sus padres la echan rápidamente de la casa. ¿Pero le pasó algo a su hermanito por jactarse durante la cena mientras veía un vídeo viral de una familia siendo devorada en un safari? No; ninguna reacción por parte de sus padres.

La película juega continuamente con la hipocresía, donde a menudo se determina que la violencia en manos del hombre blanco es justa, mientras que la sexualidad femenina o cualquier representación del cuerpo desnudo se consideran peligros crónicos. Cuando el director del instituto es víctima del hackeo de datos, los curiosos destacan una fotografía filtrada que muestra a su hija de seis años en la bañera. El contexto de la fotografía se obvia, lo que lleva a una multitud de padres enfurecidos, llamándolo pedófilo y exigiendo su renuncia. Ir a los cines en medio de un clima histérico de extrema derecha, dominado por casos como el Pizzagate, QAnon y los algoritmos de YouTube que acusan a hombres con poder de abusar de menores, es uno de los guiños más escalofriantes a la realidad.

Pero la renuncia forzada del director de Salem High es también uno de los raros casos en la película en la que un hombre es abatido por la histeria de Internet. Son las mujeres jóvenes las que inevitablemente se convierten en el chivo expiatorio de la aparente degradación moral de Salem: la chica "provocadora" que condujo al "hombre decente y blanco" por un camino de infidelidad matrimonial y sexo explícito, o la estudiante trans que jugó con la frágil masculinidad de un atleta popular.

Assassination Nation desemboca en una auténtica carnicería; nuestras heroínas, todas ataviadas con abrigos de cuero rojo —inspirados en el cine japonés— se ven obligadas a recurrir a la violencia para salvar su vida. La historia alcanza un clímax gonzo, pero también deja tras de sí un mensaje claro y complejo: en las contínuas guerras culturales entre dos ideologías conformadas por Internet, una abrazando la igualdad y la libertad sexual y la otra defendiendo violentamente la abierta opresión del pasado, a veces la única posibilidad de sobrevivir es acabar con todo.

'Assassination Nation' forma parte de la selección del próximo Festival de Sitges y se estrenará a finales de este año en cines españoles.

Este artículo apareció originalmente en i-D US.