los videoclips más impresionantes de michel gondry

El realizador francés es una de las personalidades más respetadas del mundo audiovisual y su particular enfoque conceptual le ha convertido en una leyenda viva. Por eso, en i-D hemos querido hacerle un homenaje repasando algunas de sus mejores obras.

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jul. 21 2015, 1:00pm

fotograma de 'come into my world'

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A sus cincuenta y pocos años, Michel Gondry sigue revelando una audacia casi intacta para convertir en magia todo lo que toca. El realizador francés, que legó para la generación de los 90 una película casi fundacional en 2004 (¡Olvídate de mí!), se forjó desde bien temprano en la ideación de videoclips que renovaron la estética y las formas narrativas de este contenido audiovisual tan de nuestro tiempo. Sus vídeos son inteligentes y puramente objetuales y por eso, en i-D hemos querido hacerle un pequeño homenaje con este particular viaje por algunas de sus obras más célebres.

1. Bolide de Oui Oui (1986)
El 'Do It Yourself' es la máxima de un joven Gondry que, cuando no tocaba con su grupo, dirigía unos vídeos caseros de una forma artesanal que nos recuerdan a las obras más underground de los sesenta. Si nos ponemos finos, podríamos asegurar qu esta propuesta bobalicona y original tiene mucho de la estética de Méliès y de otros pioneros, donde los trucos y las técnicas de animación más primitivas consiguen armar una historia abstracta sin presupuesto. Con Oui Oui no dejaron mucha estela musical, pero Gondry se encargó de todos sus videoclips desde la más absoluta libertad y esa fue, sin duda, su mejor escuela.

2. Les Voyages Immobiles de Etienne Daho (1992)
Es inevitable que, al ver este videoclip, se nos venga a la cabeza la escena daliniana de Recuerda, de Hitchcock. Gondry optó por una escenografía cargada de materiales surrealistas en la que todo sucede en una habitación que podría tener un punto 'Lynch', pero que al final resulta ser descubre un cuadro viviente de Magritte. Vamos, que las referencias oníricas son miles, pero a nosotros lo que realmente nos apetece es traspasar el juego de espejos que nos propone el francés.

3. Fire On Babylon de Sinéad O'Connor (1994)
Esta obra de Gondry protagonizada por una joven Sinéad está repleta de intertextualidades. La infancia siempre ha sido una especie de terreno colmado de monstruos y, en esta especie de fantasía al estilo Alicia en el país de las maravillas, están todos invitados a la mesa. Máquinas diabólicas, habitaciones claustrofóbicas y O'Connor jugando a ser Juana de Arco encerrada en una casa de muñecas.

4. Hyperballad de Björk (1996)
El encuentro entre la islandesa y el realizador francés era algo que, tarde o temprano, iba a suceder. Estos dos artistas experimentales se encuentran por el camino; se dan la mano y se lanzan al abismo de la creación. Hyperballad no es su primera colaboración, pero sí una de las que más nos gustan. Gondry es el psicoanalista digital de una Björk dormida que es capaz de generar sueños digitales y proyecciones lumínicas sobre su cara. Vamos, una virguería que estimula la imaginación y que, según dicen, fue grabado en una sola toma.

5. Around the world de Daft Punk (1997)
Este es quizá uno de sus vídeos más famosos en el que momias, esqueletos, nadadoras, robots y gimnastas transitan por la vida -representada como una curiosa pista de discoteca- de manera circular y en bucle. El fondo a lo "cuatro en raya" es la nota que le aporta fluidez a una propuesta que, por otra parte, nos recuerda a los bailes infantiles de los programas de televisión.

6. Let Forever Be de The Chemical Brothers (1999)
El videoclip de uno de los mayores éxitos de The Chemical Brothers es esta historia cargada de efectos especiales basada en la coreografía de uno de los musicales de Hollywood más fascinantes: Dames (1934). El francés vuelve a hacer uso de la repetición matemática de elementos visuales -que guarda una relación con los loops de la canción- en este caleidoscopio urbano con el que todos nos hemos quedado hipnotizados en algún momento.

7. Come Into My World de Kylie Minogue (2002)
El rey del bucle le propuso a Kylie la idea de multiplicarla y soltar a sus clones por París. La posproducción fue lo más costoso del vídeo, pero al final Kylie consiguió llegar a los primeros puestos de todas las listas con este hit y, gracias a Fever, hacer llegar el pop a las discotecas de medio mundo.

8. Mad World de Gary Jules (2004)
Esta canción, que formó parte de la película Donnie Darko, inspiró a Gondry para crear un vídeo repleto de planos cenitales que todavía se enseña en las escuelas de cine. Eso sí, lo de la coreografía con los bailarines formando dibujos y siluetas entremezclado con el aire melancólico de la canción es un poco siniestro.

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Texto Nico Grijalba
Fotograma de Come Into My World