2015 es oficialmente el año de björk

Björk ha sacado nuevo disco en circunstancias adversas de todo tipo: no solo las del propio álbum, que gira en torno a la disolución de su familia tras el divorcio del artista Matthew Barney, sino también las de la vida moderna, pues el disco fue...

por i-D Team
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25 Febrero 2015, 11:55am

Fotografía Inez and Vinoodh

Audaz, inteligente y siempre moderna, la solución llegó rápido: se mantiene su fecha de publicación física -para marzo-, pero ya está disponible para descarga en iTunes. Y no le ha ido mal del todo. Solo una muestra de la valentía y el saber hacer de la islandesa, que lleva casi cuatro décadas dedicada a la creación, sea del tipo que sea, pero con un elemento común: el riesgo.

A modo de recordatorio, y sí, también de homenaje, recordamos algunos de los momentos inolvidables de la carrera en solitario de Björk Guðmundsdóttir, una de las genias vivas de nuestro tiempo.

Reivindicación feminista
Vulnicura trae muchas novedades. Las letras son directas, menos "poéticas" y enrevesadas, menos mágicas, mientras que musicalmente relaja la experimentación extrema y vuelve a las grandes secciones de cuerdas y a los beats bien colocados. Es lo más pop de Björk en años. Para su promoción nos regaló uno de sus grandes momentos. En una entrevista a Pitchfork que ha dado la vuelta al mundo sorprendía llorando al contestar a algunas preguntas y, sobre todo, daba un golpe en la mesa tras muchos años callada para denunciar el patriarcado que rige la industria musical. Defendía sus producciones, que siempre se atribuyen a sus colaboradores a pesar de que ella tiene el control total, y el esfuerzo que hay que dedicar a que algo salga adelante si la idea sale de una mujer [ella calcula que unas cinco veces más].

El terror a la vida pública
Björk no ha sido inmune a los vaivenes de la fama. En los años 90, en plena eclosión de su popularidad, vivió dos incidentes feos, uno más que otro. Su imagen dio la vuelta al mundo cuando, en un arranque de rabia, golpeó a un paparazzi que hacía preguntas a su hijo (que tenía 10 años en 1996) en el aeropuerto de Bangkok. En 2008 volvería a agredir a un fotógrafo en Auckland, Nueva Zelanda, tras pedir no ser fotografiada (y ser fotografiada de todas maneras). 

Pero uno de los hechos que más afectó a su vida fue la aparición de Ricardo López, un fan de Miami que se suicidó culpando a Björk por ello. Antes de suicidarse, además, dejó enviado un paquete bomba para la cantante que fue interceptado por la policía. La aversión de Björk a los medios y a perder el control sobre sí misma se refleja en su habitual prohibición de grabar sus conciertos, práctica habitual en festivales de música. 

Su actuación en el FIB 98, considerada como uno de los puntos históricos del festival, será recordada sólo por los que estuvieron presentes. Una buena muestra de su pudor público se vio cuando fue galardonada con el Polar Prize, entregado por la Real Academia de la Música de Suecia, en cuya gala Björk estuvo acompañada de la familia real sueca y tuvo que contemplar cómo cantantes del país hacían versiones de sus clásicos. Los gestos, la actitud casi incómoda de Björk revelan una personalidad libre de egos, vergonzosa y especial.

Control creativo

Sin embargo, Björk sí que disfruta cuando controla ella misma su material. Muchos de sus discos han contado con la posterior publicación de un extra de remezclas, cuidadosamente elegidas y tituladas con palabras complementarias al álbum de referencia: para Post fue 'Telegram', para Volta fue 'Voltaic', para Biophilia fue 'Bastards'. Sus singles han sido siempre muy generosos con el material extra, y es habitual que haga grabaciones en directo muy cuidadas. Uno de sus puntos fuertes desde su debut adulto ha sido la estética de sus videoclips. Ha trabajado con Jean-Baptiste Mondino, Spike Jonze, Chris Cunningham y, sobre todo, Michel Gondry, responsables junto a la cantante de envolver las canciones con historias, imágenes y descubrimientos únicos y llenos de belleza. Robots enamorados, células de ADN, tatuajes faciales en movimiento, megáfonos revolucionarios… Todo cabe en el mundo de Björk. Asimismo, tiene muy buena mano para elegir colaboradores, y parece que nadie se le resiste. Si en los 90 fueron Goldie, Tricky o Howie B, en los últimos tiempos Anthony Hegarty, Matmos o Arca han sido los que han decidido aliarse con ella.

España

Homogenic -un disco sobre la tecnología y sobre Islandia- fue grabado en las antípodas de su concepto: en los estudios El Cortijo, en un pueblo de Málaga. Allí fue donde surgió una de las colaboraciones más bonitas e impactantes que haya visto la música moderna: para la edición española del disco, Björk incluyó un CD extra con la canción So Broken, en la que su voz está acompañada tan solo por la guitarra flamenca de Raimundo Amador. No solo la versión grabada pone los pelos de punta, sino que sus actuaciones en directo dejan sin habla al ver dos mundos tan lejanos confluir tan bien. Volvería años más tarde para grabar partes de Médulla. España siempre se ha llevado bien con Björk, que no ha faltado a festivales como el FIB o el Sónar. También incluyó el Liceu dentro de su gira por teatros y óperas, gira que encontró la polémica en Madrid, ante la negativa del Teatro Real de Madrid a aceptar propuestas no clásicas en su programación.

El concepto como forma de creación
Como creadora, Björk nunca está en el mismo lugar. Sus discos suelen tener un concepto detrás que marca no solo la temática sino las formas de componer y crear cada trabajo. Esto es algo muy evidente en Vulnicura, que trata sobre el fin del amor, la ruptura y la desolación, en Médulla, donde experimentó con el uso de la voz, principal instrumento de cada canción o con Biophilia, en el que convirtió el disco en una app móvil que mezclaba biología, evolución, genética y ritmo, desarrollando toda una filosofía que buscaba encontrar el lugar en el que se funden naturaleza, tecnología y música.

Valentía
Esta es característica principal de Björk; la que le permite llevar a cabo toda idea que tenga y trabajar en ella hasta la extenuación. Sin miedo a lo que se vaya a encontrar, la aplica tanto en su trabajo como en las colaboraciones. La aventura más sonada fue Dancer in the Dark, su estreno como actriz protagonista en el cine. Ganó premios -la Palma de Oro en Cannes-, recorrió todo el mundo, se vistió de cisne y demostró que puede hacer lo que se le ponga por delante. Eso sí, prometió no volver a caer en la tentación de interpretar un personaje de ficción, ya que la experiencia -y la relación con Lars von Trier- acabó siendo uno de los momentos más tormentosos de su vida. Otras de sus colaboraciones más conocidas fue con PJ Harvey, con la que reinterpretó [esta es la palabra correcta] el Satisfaction de The Rolling Stones, deconstruyéndola todavía más que DEVO.

Björk en el Museo
Drawing Restrain 9 es un creación fílmica de Matthew Barney, ya ex marido de Björk, en la que la cantante participó como protagonista y compositora de la banda sonora. Aunque tuvo un tímido estreno en festivales y salas comerciales, la pieza forma parte de un proyecto de vida de Barney, que ha creado diferentes episodios de Drawing Restraint a través de diversos formatos, desde la escultura a la instalación. Sus acercamientos al arte y el reconocimiento a una carrera tan extensa y brillante convergen en marzo en la exposición Björk del MoMA, que recopilará toda su creación musical a través de sus discos, vídeos, ropa, películas y proyectos hasta el mes de junio.

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Texto Borja Dominguez

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