'la última virgen', el proyecto español que quiere retratar la vida de las adolescentes

Hablamos con la directora y guionista Bàrbara Farré sobre el proyecto cinematográfico que está llevando a cabo, que se centrará en las relaciones entre chicas, las redes sociales y los peligros a los que están expuestos las nuevas generaciones.

por Borja Domínguez
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18 Mayo 2016, 8:05am

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La ESCAC es una de las escuelas de talentos más grandes del país, de la que han salido directores consagrados como J.A. Bayona, Kike Maíllo o Mar Coll. Por su historia y sus promociones, la escuela catalana es un lugar a donde mirar en búsqueda de nuevos nombres y ahora, uno de los proyectos que más están llamando la atención es La Última Virgen, de Bàrbara Farré. 

El proyecto es un acercamiento a la adolescencia y el universo femenino que empezará a rodarse en verano y que, en colaboración con ESCAC Films, ha lanzado una campaña de crowdfunding en Verkami para poder financiarla. En la web del proyecto nos dan toda la información sobre el cortometraje, pero hemos querido profundizar con su directora y guionista sobre el germen del proyecto, el mundo de las adolescentes, su visión personal a la hora de narrar y sus referentes cinematográficos.

¿Cómo presentarías La Última Virgen a aquellos que no conocen el proyecto?
Lo presentaría como un viaje de retorno a la adolescencia. Una adolescencia que, a pesar de ser retratada dentro de la generación "post-millennial", no deja de ser una experiencia vivida en todas las generaciones pasadas. 

Lo que diferencia este proyecto, y considero que es lo que lo hace interesante, es el hecho de enfocarlo en la actualidad. Hoy en día, la adolescencia se empieza a vivir de forma mucho más temprana, haciendo así más inconscientes a sus partícipes. Internet, influencia, apariencia y adolescencia son los conceptos claves que definen La Última Virgen.

¿Cómo empezaste a escribir el corto? ¿De dónde surge la idea?
Hará ya ocho meses que empecé a pensar y escribir este cortometraje. No podía dejar de dar vueltas a mis ideas: quería huir de historias complejas, clásicas y sin sentido. Tenía ganas de hacer algo más personal; una historia con la que el espectador pudiera empatizar fácilmente. Algo real y sincero. Y así, de repente, después de muchos días de estrés y de sentirme idiota por no sacar nada convincente... ¡PUM! Lo tenía. 

¿Por qué no retratar aquello que está ocurriendo delante nuestro y parece no preocuparle a nadie? ¿Por qué no mostrar aquello que a todo el mundo le resulta tan fácil ignorar? Y de aquí surge la idea, de observar detalladamente mi alrededor tanto a nivel virtual —a través de Instagram, Facebook...— como real.

¿Será un corto dirigido a un público de esa misma generación o a uno más adulto?
Considero que lo realmente interesante es dirigirlo a ambos públicos. A nivel generacional, quiero que las chicas más inocentes se sientan comprendidas y que las más malas aprendan a reflexionar, aunque soy claramente defensora de evolucionar a partir de las malas experiencias de la vida. Y respecto a los adultos qué decir... ¡Padres, abrid los ojos! Ni los hijos son tan buenos, ni los padres son tan malos.

Imagen vía @ultimavirgen

Desde la página del proyecto hablas de códigos morales, víctimas, de los peligros de Internet para toda una generación, de la adolescencia... ¿Cuál es tu postura como creadora respecto a todo esto? ¿Desde qué mirada quieres afrontar el cortometraje?
Mi postura y mi mirada no son demasiado complejas, la verdad. Yo simplemente muestro aquello que veo, nada más. Creo que en la adolescencia siempre han existido víctimas, pero que con Internet todo es mucho más complicado y temprano. A día de hoy, si no tienes muchos seguidores y muchos 'me gusta', te mueres de vergüenza; si no retratas y compartes con todo el mundo lo feliz y popular que eres, eres un bicho raro e infeliz; si aún no tienes necesidades sexuales, plantéate tu orientación... Y así hay miles de ejemplos más. 

De algún modo, lo que seguramente critique con esta historia es la facilidad de poder acceder a tantísima información, ya sea a nivel social como personal. Internet también tiene sus cosas buenas, pero es mejor mencionar lo malo, ya que lo bueno lo sabe todo el mundo.

¿Hay referentes en los que te hayas inspirado para escribir y dirigir el corto?
No existe un claro referente dentro de este proyecto. Mi inspiración nace de la propia realidad y, en sí mismo, no he encontrado un referente idóneo por el hecho de alejarse de la era en la que fueron creados. En términos cinematográficos, se podría vincular a Larry Clark por tratar con temáticas de la adolescencia y la juventud de una manera realista y cruda. 

También se podría vincular a la ópera prima de Maja Miloš, Klip, aunque cabe decir que ésta es mucho más dura y compleja. Así pues, mis mayores referentes no dejan de ser la realidad y aquello que suben los adolescentes a las redes sociales: desde sus frases inspiracionales, hasta sus curvaturas extremas de espalda para ensalzar su trasero, pasando por los torsos desnudos cubiertos con supuestos "cuadraditos".

¿Cómo son las protagonistas del corto?
Mis chicas son puros clichés sacados de cualquier grupo de niñas adolescentes. Clichés que en su conjunto no viven en un mundo de fantasía, sino que viven en 2016. Son cuatro: tenemos a la líder, la envidiosa, la protectora y a nuestra protagonista: la "bicho raro". Si queréis conocer a nuestras protagonistas en detalle, os animo a que visitéis nuestras páginas de Instagram y Facebook redes sociales.

¿En qué te has basado para crear los personajes?
Por mucho que sean personajes emblemáticos, realmente me he basado en la experiencia. ¿Quién no ha tenido nunca un grupo de amigas parecido a éste?

¿Tienes ya un casting cerrado?
Sí, ¡y me encanta! Cada una es diferente y especial. El casting es lo más importante de este proyecto, así que nos volvimos locos hasta encontrar a las 4 chicas. También porque es complicado encontrar a padres que autoricen a menores para realizar un cortometraje así, sobre todo para el papel protagonista. 

La menor de todas, nuestra protagonista, tiene 12 años. En cuanto al resto de chicas, dos de ellas tienen 15 y la mayor 16. Ninguna es actriz: nos hemos guiado observando miles de perfiles en Instagram y Facebook, pasando por colegios, buscando una actitud real, con personalidad y acorde a los personajes creados. Ha sido una larga e intensa búsqueda, pero al fin, ya puedo decir que he encontrado a mis chicas.

verkami.com

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Texto Borja Domínguez
Imágenes cortesía de Bàrbara Farré

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