feminismo, naturaleza y desnudos en la fotografía de amanda charchian

Hablamos con la fotógrafa e integrante del colectivo feminista World Wide Women sobre desnudos, mujeres y arte.

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24 marzo 2015, 4:00pm

fotografía brad elterman

Amanda Charchian es una de las fotógrafas más en boga en estos momentos, y no cabe duda de por qué. Sus imágenes son capaces de transportarnos a lugares inimaginables, son oníricas y misteriosas y poseen una fuerza arrolladora. La personalidad de la creadora no podría ser menos, así que hemos hablado con ella para conocer un poco más a una mujer con un mundo interior muy rico y que no parece separar su faceta de artista de su vida cotidiana.

¿Cuáles son tus orígenes?
Mi familia abandonó Irán a finales de los setenta huyendo de la opresión política y de la guerra y dejando atrás todas sus pertenencias y hogar. Empezaron una nueva vida en Los Ángeles, en el seno de una comunidad de judíos iraníes muy unida. Nunca había habido una mujer que fotografiara desnudos en el mundo en el que crecieron, pero siempre me han apoyado mucho y me han dado la libertad para que me dedicara a lo que hago.

¿Cómo descubriste que la fotografía era tu pasión?
Siempre he tenido la necesidad de reaccionar a una situación fotografiándola. Ha sido una costumbre desde que era adolescente.

Formas parte del colectivo World Wide Women. ¿Cómo empezó todo?
Mi amiga SoKo, que es una actriz y cantante francesa fantástica, me presentó en París a la fundadora, Anouska Beckwith. Fue ella quien me invitó a formar parte del colectivo. No creo que todas las artistas del grupo persigamos los mismos objetivos al crear, que llevemos vidas similares ni que incluso compartamos ideologías o intereses. Lo que nos une es que tomamos el poder y la fuerza de nuestra feminidad y dejamos que dirija nuestro arte.

Hay un fuerte sentimiento de comunidad en el World Wide Women. ¿Crees que la sociedad está yendo hacia una tendencia más colectiva tras años de individualismo?
Formo parte de varios colectivos. Los humanos siempre hemos sido seres sociables, por naturaleza. Gran parte de lo que hacemos es en colaboración, lo que estimula el crecimiento y plantea retos que disfruto mucho. Es genial poder colaborar con músicos, artistas de collage, estilistas y diseñadores en fotos y con otros artistas en exposiciones.

Actualmente hay bastante polémica en cuanto a la imagen pública de la mujer, sobre todo en Instagram y con algunas celebrities desnudándose. ¿Qué opinas sobre que el cuerpo de la mujer se use como instrumento de posicionamiento político?
Independientemente de que una mujer elija usar su cuerpo para posicionarse ideológica o políticamente, su cuerpo ya está 'politizado' a causa de las leyes que lo gobiernan. Por ejemplo, en algunos estados el aborto es ilegal, en algunos países la mutilación genital femenina es obligatoria y, en otros, los hombres prohíben a la mujer que muestre su rostro y cuerpo. Quizás es por mi naturaleza rebelde o mis sentimientos 'punk', pero creo que siempre hay límites que desafiar y tradiciones retrógradas que transformar para que la mujer pueda elegir qué quiere hacer con su propio cuerpo. Me irrita muchísimo no poder publicar mi trabajo en su forma original en las redes sociales porque Internet es incapaz de diferenciar entre lo que es arte y lo que es pornografía.

¿Cuáles son tus artistas favoritos, aquellos que siempre te han inspirado?
Siempre me ha encantado el trabajo de Vivianne Sassen. Tiene una sensibilidad única para la composición, la otredad, el color y el movimiento. En cuanto a escultura, adoro a Louise Bourgeois y a David Altmejd, y también las instalaciones de Olafur Eliasson y de Vanessa Breecroft. Como fotógrafos destacaría a Guy Bourdin, que siempre me ha inspirado muchísimo -su retrospectiva en el Somerset House de Londres me alucinó-, y a David Benjamin Sherry.

Háblanos un poco sobre el rol de la desnudez en tu trabajo. ¿Hay algún mensaje en concreto que desees transmitir a través de ella?
A menudo fotografío desnudos por la liberación y la experimentación que supone. Cuando estoy en una localización con una modelo, que normalmente es amiga, y llega el momento de desvestirse, se produce un giro muy estimulante. Para mí, la desnudez no es el mensaje final. Es un instrumento.

¿Qué te inspira de la naturaleza?
Encuentro mucha inspiración en la vastedad del paisaje. Al estar viajando y viviendo en ciudades constantemente, la naturaleza se me aparece como algo muy inusual y peculiar. Su ritmo y sus formas esconden tanta extrañeza y están creadas de manera tan racional y lógica que nuestra mente es incapaz de entenderlas. Creo que es por eso por lo que es tan impresionante. Aunque vayas una y otra vez al mismo bosque nunca verás lo mismo a causa de las sutiles complejidades de su armonía interna.

Y, por último, ¿tienes algún proyecto en marcha que puedas compartir con nosotros?
En estos momentos estoy trabajando en una monografía de mis desnudos, preparando algunas exposiciones a escala internacional y llevando a cabo sesiones de fotos tanto de arte como de moda. Estoy muy interesada en hacer editoriales de moda más conceptuales y en colaborar con algunas revistas y estilistas interesantes, así que si estáis ahí, ¡ya sabéis!

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Texto Teresa Crespi
Retrato Brad Elterman 
Fotografía Amanda Charchian