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hablamos con las odio sobre autoedición musical y el feminismo en 2017

El cuarteto madrileño se ha abierto un merecido hueco en la escena underground de nuestro país gracias a su poderosa fuerza y sus letras subversivas.

por Lucía Morales
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15 Mayo 2017, 10:25am

Imagen vía @lasodiomazo

Ha bastado poco más de un año de trayectoria en la escena musical para que Las Odio se conviertan en uno de los mayores referentes de bandas riot grrrl de nuestro país. Las madrileñas no dudan en lanzar mensajes subversivos en su celebrado álbum debut Futuras Esposas (2017) y apuestan por la vía de la diversión a la hora de transmitirlos. Dentro de su gira "Futuras Esposas" 2017 tienen previsto pisar escenarios como Tomavistas, Monkey Weekend, Vida Festival, Contempopránea, Low Festival o Sonorama Ribera. Con motivo de su reciente concierto en la sala Razzmatazz de Barcelona, aproveché la ocasión para colarme en su backstage para charlar con ellas. Entre todas sacamos conclusiones sobre el estado de la escena musical en la capital, los claroscuros del campo del DIY o el momento por el que atraviesa el movimiento feminista en la actualidad.

Hace tiempo que no visito Madrid. Me encantaría que me contárais en qué punto está la escena cultural de la ciudad.
Madrid es una ciudad en la que están sucediendo cosas continuamente. En lo que se refiere a la música, hay multitud de personas moviendo proyectos muy interesantes y no paran de surgir otros nuevos, desde el Club Fantasma o las fiestas Guacamayo hasta las Asian Parties de calle Puebla, por poner algunos ejemplos. También otras propuestas que provienen de colectivos o espacios, tan enriquecedoras y dispares como Abismal, Vaciador 34, Spaghetti VernissageSangre Fucsia, aunque estas últimas ya llevan un tiempo. 

Hay una oferta de conciertos bastante variada y en ocasiones los planes se solapan, así que en principio parece que se está viviendo un buen momento creativo, pese a que muchas de estas iniciativas sufren la precariedad, la falta de apoyo y/o la escasez de recursos. Por otro lado, en los últimos años parece que se está haciendo un esfuerzo por descentralizar un poco la oferta cultural y hay propuestas muy atractivas en puntos de la ciudad que no se encuentran necesariamente en la almendra central. Esto es bastante positivo y posibilita la creación de un tejido cultural más heterogéneo.

Tres bandas emergentes que todos tenemos que conocer.
Caliza, Mihassan y Primer Premio

Habéis apostado por la vía de la autoedición a la hora de grabar Futuras Esposas, vuestra ópera prima. Habladme sobre los puntos claros de esta decisión.
La autoedición es un camino duro pero creemos que tampoco es tan diferente de la edición con un pequeño sello, en el que al final también te dan libertad y hay que gestionar los escasos recursos entre todos. Es tentador decir que la autoedición da más libertad a los creadores pero lo cierto es que nos movemos a un nivel muy pequeño en en el que no hay grandes cifras en juego y por tanto la presión sobre el contenido del disco es pequeña en cualquier caso. La verdad es que en este proceso de autoedición además hemos tenido la gran suerte de contar con la ayuda de Desvelo sobre todo en los trámites burocráticos. Ellos han sido un gran apoyo en todo el proceso, si no llega a ser por su aportación habría sido todo mucho más difícil.

¿Y los puntos oscuros del DIY?
Una de las cuestiones más delicadas es posiblemente la precariedad asociada a cualquier autoproducción cuando te mueves en una escena sin demasiados recursos. El hecho de autofinanciar tu obra proporciona libertad pero también supone que debes asumir todos los riesgos a título personal, así como todo el trabajo asociado a la gestión de la obra, la distribución, la producción...


¿Podríais hablarme de vuestro proceso creativo? 

Nuestro proceso creativo es siempre horizontal y sobre todo trabajamos juntas en el local. No priorizamos las letras sobre la música ni al revés a la hora de componer. Normalmente trabajamos con una serie de temáticas que nos interesaría abordar en canciones que son consensuadas entre las cuatro, que vamos encajando en las canciones que componemos. La letra se desarrolla de forma paralela a la canción. Habitualmente tenemos antes la letra que la melodía de voz, pero para montar la canción partimos de alguna línea instrumental que alguna de nosotras trae al local (guitarra o bajo); a veces también surge de ideas descartadas de partes de otras canciones que no nos acaban de encajar o que nos gustan tanto que queremos darles un desarrollo propio, y a partir de ahí lo trabajamos juntas en el local hasta que el resultado nos convence a todas. 

Cuando tenemos diferencias seguimos pensando hasta que todas estamos conformes o llegamos a un acuerdo. Ninguna decisión se toma por mayoría, debe ser siempre por consenso. Componer de forma horizontal y hacer tanto curro en el local puede parecer que ralentiza el proceso pero en realidad así conseguimos resultados más sólidos con los que las cuatro estamos contentas.

¿Qué tal son vuestros encuentros en Pandora's Vox, los locales donde ensayáis? ¿Son tan divertidos como vuestros conciertos?
La verdad es que son tan divertidos o más que los conciertos, porque tocamos las canciones disfrutando a tope, pero sin los nervios y presión que supone tocar en directo, hacemos temas nuevos (que siempre es muy divertido), bebemos birra y nos contamos cómo nos ha ido la semana. Ensayar nos parece el planazo: quedar con tus mejores amigas y tomar unas cervezas mientras hacemos música, es una de las cosas que más nos gustan en el mundo. Además ya es tradición llevar también algo de picar, para alimentar los descansos. En resumen, es uno de nuestros momentos favoritos de la semana.

¿Qué reacciones relativas a los mensajes que emitís en vuestros temas habéis percibido por parte del público y de la crítica?
La verdad es que siempre son muy positivas. Probablemente de nuestro breve repertorio la canción que más pasiones levanta es 'Indiespañol', creemos que por motivos obvios. Es la hostia ver que cuando llegamos a la chicha de la canción muchas tías levantan las manos y corean "yo soy la artista" con nosotras. Creemos que en esos momentos se crea un clima muy especial, empoderador, y es una verdadera suerte poder vivirlo sobre el escenario, aunque creemos que también tiene mucho sentido para el público, sobre todo el femenino, que se siente apelado y conecta con el discurso.

Al principio de este encuentro os preguntaba por la escena cultural en Madrid. ¿Pensáis que el cambio de gobierno en la política local ha sido positivo para el sector?
El nuevo gobierno del Ayuntamiento está poniendo en marcha algunas políticas que apuestan más por la creación y la cultura, incluyendo por ejemplo el apoyo a una escena musical diversa en el espacio público. También han abierto algunos canales de escucha e interlocución que antes no existían. Sin embargo quizá sea demasiado pronto para valorar si esto ha repercutido positivamente en el sector, todavía es necesario ver de qué manera se desarrollan a largo plazo esas mismas políticas, cómo se articulan y qué retorno se recibe por parte de los diferentes sectores culturales.

¿Ha llegado el turno, quizás, de que lleguen a influir en la elaboración de políticas públicas las propuestas del tejido asociativo de la ciudad? ¿Consideráis que esto puede aplicarse al sector cultural?
A nivel cultural, las políticas públicas siempre se deben dejar atravesar por lo que sucede en la ciudad, deben ser altavoz del tejido y de las diferentes comunidades que lo habitan -ya esté constituido a nivel asociativo o no-, y actuar como motor de cambio en ese sentido.

El ascenso de la voz de las bases sociales llegó hace dos años a Ayuntamientos con núcleos poblacionales fuertes como A Coruña, Madrid, Valencia o Barcelona, motivo sin duda de alegría. Sin embargo, cada día observamos cómo la derecha está cobrando una fuerza imparable en gran parte de Europa, Turquía o Estados Unidos. En el presente - y a lo largo de la historia- observamos cómo el movimiento feminista va moviendo sus fichas según el escenario sociopolítico en el que se encuentre. ¿Diríais que el feminismo goza de un buen estado de salud hoy en día a nivel asociativo o en las calles?
Lo que es evidente es que el discurso feminista está siendo asimilado por el mainstream a una velocidad que da vértigo. En principio no es algo negativo, otra cosa es que esto luego se traduzca en cambios estructurales reales en el patriarcado, más allá de algunos gestos simbólicos que no son ni mucho menos suficientes. No debemos permitir que el discurso feminista caiga únicamente en manos del mainstream, porque seguro que el capitalismo acabará digiriéndolo para aprovecharlo en su beneficio, como ocurre con todas las luchas asimiladas. 

Además, al ver el feminismo en escaparates de ropa de marca, en debates o informativos o series de televisión, corremos el riesgo de pensar que ya está todo conseguido, algo que ojalá fuese cierto, pero no. Por eso el feminismo de base es ahora más necesario que nunca y creemos que se encuentra en muy buen momento, muy activo, sobre todo entre las tías más jóvenes. Hay un montón de iniciativas interesantísimas, desde fanzines a colectivos activistas, pasando por bandas más vinculadas al punk y las okupas que a la escena indie o underground; aunque nunca serán suficientes para combatir y ofrecer resistencia a toda la maquinaria ideológica que nos rodea.

La Women's March de enero en Estados Unidos ante el ascenso de Trump fue todo un subidón.
La verdad es que siempre es muy gratificante ver a tantas mujeres unidas expresándose juntas por una causa común. Además a nivel simbólico tiene mucha fuerza y transmite de nuevo más empoderamiento. Lo que ya sería la hostia es que todas esas mujeres movilizadas no se limitasen a protestar una vez al año, sino que llevasen a cabo el feminismo a la práctica en su día a día. Entendemos que el sistema capitalista deja poco margen para el activismo, sobre todo a las mujeres que cuentan con la responsabilidad extra que suponen los cuidados. Pero los pequeños gestos cotidianos también van sumando, muchas veces son tan importantes y revolucionarios como los grandes cambios políticos porque contribuyen a cambiar nuestra realidad.

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Texto Lucía Morales

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