¿Por qué queremos llevar lo mismo que los famosos?

Nada tiene más gancho que una 'celebrity', y con la exposición ininterrumpida que hacen de sus vidas en las redes sociales no es de extrañar que las marcas se aprovechen del gran fenómeno social de nuestros días.

por Greg French
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07 Marzo 2015, 6:50pm

"Yo tengo el cerebro, tú tienes la imagen. Hagamos mucho dinero". Eso era lo que los Pet Shop Boys cantaban en la canción Opportunities en 1985, lo que constituía una sátira contra el consumismo masivo en la era de Margaret Thatcher. Esta letra parece explicar a la perfección la situación actual de la moda y la obsesión por designar a famosos como directores creativos. Hace poco  Kanye estrenó su colección para Adidas Originals, y todavía sigue hasta en la sopa. Lo mismo sucedió el pasado diciembre cuando Rihanna tomó las riendas del sportswear de Puma como directora creativa de la marca. Y la cantante no es la única que tiene nueva profesión: Alexa Chung, Victoria Beckham (antes de lanzar su propia firma), Chloë Sevigny y Kate Moss son sólo algunas de las personalidades que han firmado con multitud de firmas durante los últimos años.

El motivo de estas alianzas es muy simple: aunque suceden en pocas ocasiones, suelen ser un éxito total. Es verdad que no siempre reciben críticas positivas, pero más allá de los profesionales de la industria, las marcas saben que están apostando por caballo ganador, y que nada vende más hoy en día que un famoso con tu ropa puesta. Dicho de modo frívolo: la máxima "o Prada o nada", no aplica cuando del consumidor de moda asequible se trata. El público quiere comprar algo aspiracional, algo que no puede llegar a ser; y esos productos patrocinados por celebridades satisfacen esa necesidad a la perfección. ¿A quién le importa una nueva silueta cuando puedes llevar lo mismo que lleva Kanye West o Chlöe Sevigny? Seamos realistas: casi todo el mundo estará más cerca de lo segundo.

Fotografía Josh Ollins. The Whatever The Weather Issue. Pre-Spring 2012

Sin embargo, ahí es donde radica la diferencia fundamental entre el consumidor de moda y el consumidor de ropa. Los fans de los famosos son mucho más fieles e impulsivos, y suelen correr a la tienda en cuanto se enteran de que la colaboración de su personaje favorito está disponible. Y esto, comprensiblemente, molesta a más de un diseñador.

El auge de la tele realidad y las redes sociales han aumentado exponencialmente la atracción y la atención por los famosos: ¿Y a qué marca no le gustaría aprovecharse de ello? Esa es la razón por la que están más relacionados con productos de fácil acceso como maquillaje, ropa interior, perfume… En las licencias es donde muchas marcas obtienen la mayor parte de sus beneficios, así que sabiendo esto a nadie extraña que aprovechen el tirón de los famosos para vender sus productos.

La conclusión de todo esto es que parece que las firmas deben explotar a los personajes famosos si lo que quieren es sobrevivir. Como bien dice Heidi Klum, en la moda "un minuto estás dentro, y al siguiente estás fuera". Quizá, solo quizá, si las grandes multinacionales invirtieran su esfuerzos en contar con el mejor talento del mundo, podrían prescindir de tanto famoso para aumentar sus grandes cuentas.

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Texto Greg French

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