martín lüttecke es el diseñador chileno usando el retrofuturismo a su favor

“La colección es latinoamericana porque existe en un contexto sudamericano, pero al verla no la asocias inmediatamente a algo latino, no puedes encasillarla fácilmente”.

por i-D Latam
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12 Junio 2019, 2:20pm

Una vez que se graduó de diseño integral en Santiago de Chile, y habiendo tomado cursos de patronaje y confección a la par, Martín Lüttecke envió solicitudes de prácticas a todas las grandes marcas de moda internacionales que le gustaban. Luego de un par de entrevistas por Skype, viajó a Londres para realizar una pasantía en Wales Bonner. A los seis meses realizó otra en Haider Ackermann en Amberes. En ambas oportunidades fue el único talento latino del equipo, y después de un año de experiencia, Martín decidió volver a Chile y crear su propia marca, para contar su historia a través de las prendas.

El chileno de 25 años sufre constantemente de la ansiedad virtual que todos hemos experimentado por el uso excesivo de las redes sociales. Fue en el diseño de moda donde encontró una manera de desahogar esa presión, la cual se traduce en las prendas de la primera colección de su marca homónima, Pensamientos Violentos.

Martin luttecke

Pensamientos Violentos nace de la angustia de no pertenecer y expresa este hilo narrativo a través de las siluetas ajustadas que de a poco van navegando del negro a los tonos pasteles, con formas escultóricas que representan la búsqueda de una identidad propia. Hablamos con el diseñador emergente sobre sobre la incursión al incierto mundo de la moda, el definir la identidad latinoamericana, y el crear ropa como terapia para su ansiedad.

martin luttecke

Junto a la colección, armas relatos, ¿de dónde vienen tus inspiraciones?
Es muy autobiográfico. De acuerdo a lo que estoy viviendo genero una historia. [La colección de] Pensamientos Violentos la empecé a diseñar en Europa en un ambiente muy hostil, y sintiendo que no pertenecía. Fue el cuestionamiento de quién soy yo y qué hacía ahí; empecé a plasmarme en la colección. Independientemente del relato siempre me interesan las formas y estructuras textiles, el investigar ciertas técnicas. Partí con los años sesenta y de repente sentí que esa estética planteaba una liberación, nuevas formas de vida, vivir en otro planeta y la posibilidad de ser libres de otra manera.

¿Qué te lleva a comunicar esos cuestionamientos?
Me gusta hablar de mi ansiedad porque es un tema que muchas veces la gente no habla, pero también me interesa que mi trabajo exprese algo por sí mismo, que sea de interpretación abierta. Eso es lo alucinante de la moda, es un límite entre lo comercial y el arte.

Martin Luttecke

¿Cómo crees que interactúa tu relato personal con la interpretación externa?
Mi trabajo es una forma de terapia, de ver en qué estoy. De hecho, al lookbook le agregué un hombre porque sin él no me veía reflejado en la colección. Muchos me preguntan por qué no tengo cuerpos diversos. Quizás en algún momento lo haré, pero no por agradar a alguien. Amo la idea y estoy totalmente a favor de la inclusión, pero no voy a forzarlo, me gustaría que llegara de manera orgánica.

Tanto en Wales Bonner como en Haider Ackermann fuiste el único latino en realizar prácticas, ¿cómo fue esa experiencia?
Era un personaje raro para ellos. Me vestía distinto y empecé a jugar con eso. En mi segunda práctica siempre incorporaba algo latino o de pueblos originarios en las investigaciones, y les encantaba. Por ejemplo, si estábamos trabajando con faldas plisadas metía una foto de una cholita peruana. De las 800 imágenes que presentábamos, ellos elegían aproximadamente cinco como inspiración y en esas casi siempre había alguna con carácter latinoamericano. Ahí entendí que más que pretender ser un europeo más, tenía que sacar lo latino, y eso tenía un valor agregado.

Martin Luttecke

A partir de eso, ¿cómo ha sido crear una marca latinoamericana?
La gente en Europa se prueba una prenda, la compra, y se va. Es otra vida. Posicionar una marca de lujo acá [en Chile] es difícil. ¿Satisface a qué gente? ¿Quiero ser una tienda para personas de cincuenta años? En Chile los jóvenes no gastan tanto como en otras partes del mundo porque no tienen el mismo poder adquisitivo. Ahora que vendo mi ropa quiero ver a la gente usándola. Se ha avanzado bastante, pero de todas formas creo que falta mucho en la industria local. Acá son pocos los que pelean por sus creativos, hay otras necesidades más básicas que suplir primero. Somos países pobres, entonces un gobierno no va a estar financiando a un diseñador emergente.

Martin Luttecke

¿Será porque la moda no está asociada a la cultura?
La moda es considerada como un bien. Todavía no está ese link entre moda e identidad. O moda y arte. Comes en McDonald's, y vas a H&M y te compras un chaleco. El consumo y estética estadounidense es una influencia muy fuerte en Chile. Lo auténticamente latino es la gente de clase baja que se mantiene fuera de pretensiones extranjeras. Yo pienso que tal vez lo latino son las ferias en la calle, el caos. Ni nosotros mismos tenemos muy claro qué es ser latino. ¿Cómo te sientes parte de algo que no puedes explicar? Ser latinoamericano en el extranjero puede ser fácilmente considerado como un cliché. ¿Es mi marca Latinoamérica? Soy yo, es mi autobiografía, y lo que he vivido. Lo que hago nace desde sentirme queer en un ambiente conservador y querer generar mis propios mundos. ¿Hay una estética latina en esa presión? No. Es una situación puntual que me hizo atraparme de chico, sentir que no pertenecía. La colección es latinoamericana porque existe en un contexto sudamericano, pero al verla no la asocias inmediatamente a algo latino, y eso me gusta porque no puedes encasillarla fácilmente.

Martin Luttecke
Martin Luttecke
Martin Luttecke
Martin Luttecke

Créditos


Texto Francisca Urrutia

Fotografía Noli Provoste

Estilismo Esteban Pomar
MUA Iván Barría
Diseño de Set Ignacio Lira

Modelos Sara y Ema @ Elite, Javier @ We Love