Publicidad

el fenómeno de las webseries en españa ya es una realidad

Analizamos el auge de uno de los formatos más novedosos que han surgido de la necesidad de crear ficción en Internet.

por Manu Palmer
|
17 Octubre 2017, 7:36am

Fotograma de Paquita Salas

"Paquita Salas llega a Netflix". La noticia —o casi notición— saltaba a los medios y redes sociales hace muy poquito haciendo que fuera, respectivamente, titular en la sección de cultura de los principales periódicos digitales y 'trending topic' en Twitter durante todo el día.

Y no es para menos, ya que la serie creada por Los Javis —Javier Calvo y Javier Ambrossi, padres del fenómeno La llamada— ha pasado de ser una simple webserie albergada en un portal online a la principal novedad de una importante plataforma de streaming.

Que una serie como Paquita Salas llegue a tal nivel demuestra que la "nueva televisión" que lleva años cocinándose en el mercado estadounidense ha desembarcado, al fin, en España. Las reglas del juego han cambiado, la audiencia demanda nuevas historias y las cadenas de televisión ya no tienen el monopolio. El 'boom' de las webseries españolas ya está aquí.

Si uno se pone a investigar un poco, descubrirá enseguida que desde hace bastante tiempo ha habido webseries en nuestro país de lo más pintorescas. Lo que las diferencia a esas "protohistorias" es el uso de un nuevo lenguaje audiovisual junto a un aumento de la calidad.

Donde antes podíamos seguir sitcoms más o menos amateur, ahora vemos historias con un público objetivo muy definido, con nuevos hábitos de consumo y, en definitiva, con ganas de que les cuenten historias distintas a las de siempre. Se acabaron las tramas de familias numerosas en comedias de enredo. Cuanto más peculiar y original sea, mejor.

De esa primera ola, algunas aún perduran pero con un aspecto mucho más renovado. Es el caso, por ejemplo, de El Piso. Esta webserie sobre cuatro jóvenes que comparten piso y creada por Serge González emitió su primer capítulo en 2010 y a día de hoy sigue en forma: "En aquel momento solo había dos o tres webseries españolas en YouTube, y como lo que quería transmitir con El Piso era lo que yo llamo "Costumbrismo juvenil de principios de siglo XXI", sin duda era YouTube el mejor lugar para que gente de mi generación lo viera", confiesa.

Sin el apoyo externo de una productora, lo normal a la hora de crear series es tirar de cabeza, mano y contactos que puedan ayudarte. De hecho, la primera temporada de El Piso se hizo "a trompicones, estrenando un episodio cada tres o seis meses, pero lo bueno es que en cada nuevo rodaje se unía más gente para ayudar y el resultado fue mejorando", asegura Serge.

Algo similar opina Fernando Castañeda, creador y director de la reciente Sonia o Selena: "Está claro que el dinero siempre ayuda y, por mucho que te niegues a invertir dinero, siempre terminas soltando pasta. Puedes tener una idea sencilla donde no haga falta un enorme presupuesto, pero siempre tienes que tener a tu equipo contento y eso cuesta dinero. Hacer el trabajo de guionista, director y productor es bastante duro".

Castañeda, originario de Canarias pero residente en Madrid, estrenó hace apenas unas semanas su webserie en la que un grupo de amigas intenta cambiar el estilo de vida de una de ellas con pinceladas de humor y un toque costumbrista muy millennial. Tal y como dice él mismo, lo esencial a la hora de crear historias es "atraer a la gente, con un proyecto que resulte verdaderamente atractivo para el público".

La libertad creativa que brinda Internet juega en favor de los creadores de contenido. Ha ocurrido con los 'youtubers' y también ocurre con las webseries. Es por ello por lo que estos formatos son atractivos, ya que cuentan historias que en una cadena de televisión generalista sería raro ver y con personajes con los que nos podemos ver al fin representados: tramas sobre el mundo del espectáculo, sobre la generación Y, sobre drogas tratadas de una forma muy natural, personajes homosexuales no estereotipados, series enfocadas a mujeres…

La falta de conexión del público más joven hacia la televisión lleva tiempo encontrando su hueco en Internet gracias a los productos que nos llegan de Estados Unidos, y es ahora cuando lo estamos viviendo en España. Por tanto, es lógico que los propios usuarios creen sus propias historias.

En el caso de El Piso, su creador afirma que "llevaba varios años apuntando ideas en libretas. De relatos, de cortos, de cualquier cosa. Un día las junté todas y pensé que la mejor forma de expresarlas era a través de una serie".

Además, el formato en sí es atractivo; para Castañeda, es más fácil ver "cinco episodios con el mismo formato que un cortometraje en sí. La webserie te engancha y vas a consumirla con más ganas que un vídeo que empieza rápido y termina rápido".

De hecho, participar en una webserie en la actualidad puede resultar toda una revolución. El ejemplo más claro es el de Brays Efe, la persona que da vida a la mismísima Paquita Salas. Para él, participar en dicha serie ha supuesto "un cambio radical en mi entorno laboral, es un personaje complejísimo, para empezar del género contrario al mío, y su recorrido cubre todo el espectro emocional: tiene comedia, drama, incluso canta... Creo que difícilmente en un producto concebido para un medio generalista se habría apostado por darme un papel de este tipo".

Similares han sido los casos de Broad City o High Maintenance. La primera, actual serie de Comedy Central, cuenta las locuras aventuras de dos veinteañeras en Nueva York pero empezó siendo una webserie en Youtube.

Con el paso de los capítulos fue ganando notoriedad hasta el punto en el que la mismísima Amy Poehler decidió apostar por ellas y producir una serie con más presupuesto y emitida en televisión convirtiéndolas en nuevas estrellas. La segunda, tras colgar sus episodios en Vimeo durante 4 años, saltó a la HBO en 2016.

De este modo, todas las partes ganan: las grandes audiencias tienen nuevas historias que consumir, los creadores llegan a un público más amplio con una producción mucho menos amateur y las cadenas se mantienen frescas. Este tipo de movimiento lo podemos ver últimamente gracias a plataformas como Netflix, Hulu —que tiene la premiada The Handmaid's Tale entre sus productos— o Amazon, que posee Transparent con una trama muy realista pero impensable en muchas emisoras televisivas.

Lo cierto es que Youtube o Vimeo son grandes trampolines para nuevos creadores audiovisuales, pero poco a poco ese panorama casi hegemónico se ha vuelto más heterogéneo por plataformas de streaming que en algunos casos aportan más calidad y dejan ese "amateurismo" a un lado.

En nuestro país, han empezado a surgir algunas como Flooxer, que colgó íntegra la primera temporada de Paquita Salas. "Gracias al apoyo de estas plataformas se ha llegado a una segunda generación de webseries que parten de una calidad más alta y con productoras de verdad tras las cámaras, además de una audiencia mucho más numerosa y un gran apoyo en promoción. Con El Piso, nosotros nos ocupábamos de todo el recorrido, desde la idea, pasando por la producción y hasta la promoción", afirma González.

Una vez lanzada la historia a Internet, solamente le queda volar. El caso de mayor éxito es, precisamente, con el que abríamos el artículo. Paquita Salas se convirtió en un fenómeno casi desde que nació y las grandes causantes de ello han sido las redes sociales. "Con Paquita hemos comprobado que ha sido la gente a través de las redes sociales la que ha convertido la serie en lo que es, la ha convertido en 'trending topic', ha hecho GIFs y 'memes' y ha convertido líneas de diálogo de la serie prácticamente en hashtags. Y, sin duda, que la serie se haya emitido en streaming forma parte de su ADN; es una serie que se puede ver en cualquier momento y en cualquier pantalla", opina Brays Efe.

GIF vía Buzzfeed España

Al igual que está ocurriendo con el panorama musical, está claro que Internet ya no es el futuro sino el presente del mundo audiovisual en España. Las nuevas historias que arrasarán en nuestro país no serán televisadas sino emitidas en la pantalla de tu ordenador o tu móvil.

En un mundo en el que la inmediatez tiene cada día más peso en nuestras vidas, las webseries son un producto de fácil consumo o así opina Castañeda: "Coges el móvil, abres Youtube y puedes ver 5 capítulos seguidos de 10 minutos cada uno. Sientes que no has perdido el tiempo y puedes dejar de verlo cuando quieras".

Algo parecido piensa el creador de El Piso, quien asegura que las grandes plataformas de streaming deberían usar las webseries como un laboratorio para descubrir talento y experimentar con ideas más arriesgadas: "Espero que el éxito de Paquita Salas marque un antes y un después. Fue la primera gran apuesta de ficción online por parte de una gran cadena de televisión y consiguieron meterse en las listas de lo mejor del año cosechando varios premios. No hay señal más clara de hacia dónde se encamina la ficción española".

Tagged:
Netflix
Internet
webseries
Brays Efe
el piso
javier ambrossi
javier calvo
paquita salas
serge gonzalez
Fernando Castañeda