Charlene Bataille/ Mars Hobrecker

9 tatuadores queer que debes conocer

¿Por qué? Porque están revolucionando la industria del tatuaje.

por Zio Barritaux; traducido por Eva Cañada
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04 Diciembre 2017, 9:15am

Charlene Bataille/ Mars Hobrecker

Este artículo fue originalmente publicado por i-D UK.

Algo queer está sucediendo en el mundo del tatuaje: ahora hay más tatuadores que nunca orgullosamente fuera del armario. Existen espacios en las redes sociales dedicados exclusivamente a ellos (como @queer_tattooers y el nuevo @qpoc.ttt) y santuarios offline como el Minuit Dix en Montreal y el Lupinewood en Massachusetts. ¿Se trata de un movimiento? “Creo que un movimiento tendría los límites más perfilados y una forma más opaca", responde la artista Nomi Chi. “Mientras que el fenómeno de los tatuadores queer del que hablamos aquí es nebuloso y sin forma”.

Pero esa falta de forma podría ser parte de la cuestión: no existen categorías en la comunidad de tatuadores queer. En lugar de ello, se trata más bien de una nebulosa que se expande, un lugar que recibe con los brazos abiertos a cualquiera que se identifique como LGBTQI+ y también a todos los tipos de arte. “El hecho de que no exista una estética queer unificada en el mundo del tatuaje me resulta muy reconfortante”, explica Noel'le Longhaul. “El hecho de que haya tantas posibilidades diferentes de tatuajes puede parecer o significar que existen innumerables experiencias queer que se pueden tener, ser, o proporcionar. Es algo muy bonito". Aquí te mostramos la obra de nueve artistas excepcionales, a quienes pedimos que compartieran brevemente su experiencia como #QTTR (tatuadores queer).

Fotografía @JoChat

Noel'le Longhaul
"Como tatuadora autodidacta que también es una mujer trans, llegué a este tipo de arte en gran medida sin ayuda por parte del conservador, segregado y patriarcal establishment que es el mundo occidental del tatuaje eléctrico. Mis dedicación a los tatuajes nació del tipo de áspera soledad que conlleva ser una persona trans. Aunque no contar con compañeros o mentores durante muchos años fue una situación dolorosa y frustrante, también significó que fui capaz de decantarme por un tipo de tatuajes más responsables a nivel político y espiritual, que priorizaban la creación de un entorno mutuamente vulnerable y sincero de consentimiento para lo que ya de por sí es un poderoso ritual de intercambio.

En el último par de años, en los que han surgido cada vez más y más tatuadores queer, he llegado a sentirme parte de algo más grande que mi propio aislamiento. Me siento profundamente conectada con los tatuadores queer que están dando la espalda tanto la estética como la legislación cultural que se espera que asuman... El hecho de que exista una política compartida por los tatuadores queer es algo que me alivia. En gran medida, me he dado cuenta de que los tatuadores queer reconocen que su práctica surgió en sociedades indígenas, negras y de color y que ahora es una industria que casi se define por el racismo, la gordofobia, la homofobia y el sexismo, mientras que la mayoría de tatuadores blancos y hetero no reconocen esta circunstancia.

Como tatuadores queer y trans, comprendemos lo que es la encarnación del trauma. Lo hemos experimentado. Define una gran parte de nuestro ser. Tatuar es una experiencia traumática controlada que, en la cultura conservadora y convencional del tatuaje, se menosprecia, se ignora y es objeto de burla. Los tatuadores queer somos muy conscientes de eso y lo utilizamos como parte de nuestra obra".

Nomi Chi
"Desde mi punto de vista, los tatuadores queer son gente que encarna una intersección de muchos "-ismos" diferentes en sus respectivos espacios y obras. Existen grupos o individuos queer que se centran en las tácticas de descolonización, en el racismo, en la violencia de género, en las preocupaciones medioambientales, etc. A menudo sus tatuajes giran en torno a estos temas, o utilizan los espacios donde tatúan para diferentes aspectos de su praxis y para la construcción de una comunidad. En general, veo que un montón de gente estos días está tratando de crear espacios donde tatuar y donde brindar apoyo a otros tatuadores o a los clientes que no encajan en los cánones y contextos "masculinos", blancos, heteronormativos y dominados por los hombres que se asocian a los tatuajes. También es importante mencionar que los tatuajes y la modificación corporal (tal y como la comprendemos en occidente) han coexistido con la cultura queer desde hace mucho tiempo y este resurgimiento actual probablemente debe gran parte de su visibilidad a las redes sociales, que hacen que las imágenes y los textos sean accesibles para casi cualquier persona que tenga acceso a internet.

Yo misma he mantenido una relación bastante precaria con la idea de los tatuadores queer. Por una parte, deseo participar en esta especie de progreso social y utilizar mis tatuajes para ayudar a otras personas a superar el trauma infligido por una cultura tóxica y a menudo opresiva. Pero por otro lado, mi condición queer es un elemento extremadamente privado de mi identidad y no es algo que me sienta cómoda colocando en el centro mismo de mi trabajo. Mi obra mantiene una conversación con los problemas de las personas queer, pero solo es una lente a través de la cual observar mi trabajo y toda mi persona, no es la lente a través de la cual experimentar mi obra. Sin embargo, resulta extremadamente reconfortante contar con esta comunidad internacional a mi alrededor con la que compartir experiencias, conocimientos y problemas relacionados con nuestro colectivo".

Clare Frances
"El tipo de tatuajes que más me gustan están, han estado y siempre estarán destinados a los outsiders y los que no encajan en la sociedad. Puedes llamarlos tatuajes queer, pero para mí se trata de tatuajes reales".

Muriel de Mai
"Aprendí a hacer tatuajes de la manera tradicional y he tenido muchas malas experiencias como mujer tatuadora y como clienta. Como persona queer, para mí es importante emplear mis privilegios para ofrecer un espacio seguro e inclusivo para todas las personas queer y nuestros aliados. Las ideas de solidaridad, interseccionalidad y justicia social están ausentes en los salones de tatuaje tradicionales y eso es lo que más me interesa de la comunidad de tatuadores queer. Quiero decir, si no nos cuidamos entre nosotros, si no abrimos nuestros propios espacios, si no compartimos nuestros valores, ¿quién lo hará?".

Francisca Silva
"Creo que el movimiento de los tatuadores queer gira en torno a la expansión y a la cesión de terreno, ofreciendo espacios seguros donde la gente pueda tatuarse y tenga la oportunidad de sentirse cómoda y no sentirse juzgada por su cuerpo o por el motivo específicamente queer que desee tatuarse.

No hay duda de que esto me ha inspirado para convertirme en una tatuadora mejor. Porque a través de esta comunidad he tenido la ocasión de conocer a grandes profesionales que me han ayudado mucho. Quiero que el movimiento de los tatuadores queer sea consciente siempre de la necesidad de hacer un buen trabajo y de ser cada vez más y más fuertes".

RIP Sally
"No puedo hablar en nombre de la cultura o los tatuadores queer en su conjunto. Como persona blanca que pasa como hombre, es mi responsabilidad dar más espacio y más voz a las comunidades marginadas de una forma que subvierta la abrumadora representación del racismo, la misoginia, la transfobia y la opresión que existe dentro de este gremio. Espero que mi obra y mi visión puedan hablar sobre la diversidad de perspectivas y experiencias de la comunidad de "hombres" queer blancos. Yo tatúo a todo el mundo, empleo muchos estilos diferentes con una gran variedad de imágenes y lo hago todo a mano, sin utilizar una máquina de tatuar. Dentro de la industria mainstream del tatuaje, existe una alarmante mayoría de hombres blancos hetero empleando máquinas de tatuar. Espero que tatuar como persona queer sin máquinas pueda contribuir a la amplitud de experiencias que pueden vivirse cuando se explora la cultura del tatuaje.

Las redes sociales son fundamentales para conectar a las personas queer a nivel internacional o para ofrecer a aquellas personas que quizá no se sientan seguras en los espacios físicos de tatuaje acceso a tatuadores y otros miembros de la comunidad queer. Lo que podría resultar muy positivo para las comunidades queer dentro del mundo del tatuaje es recordar que debemos crear comunidades online y espacios físicos para conectar e interactuar también en la vida real".

Mars Hobrecker
"Creo que este movimiento se reduce en gran parte a tratar a nuestros clientes con respeto, reconociendo que la piel sobre la que estás trabajando es un ser humano vivo, que respira y que tiene sentimientos y experiencias pasadas, y permitiendo que el proceso del tatuaje sea una experiencia íntima. Por supuesto, también existe un componente estilístico muy definido, hay un montón de artistas que están rompiendo el molde y trabajando de formas que no se ajustan al aspecto que "se supone" que deberían tener los tatuajes tradicionales. Pero, en última instancia, creo que todo gira en torno a volver a traer algo de humanidad a esta forma de arte".

Charline Bataille
"Creo que existe una auténtica conexión de amor entre los tatuadores queer en internet. No siento que haya ningún tipo de competencia o celos. Creo que es algo muy poderoso".

Sipos Rozita
"Me resulta difícil hablar sobre la comunidad de tatuadores queer. Pienso que la comunidad contemporánea de tatuadores en sí misma y toda esta generación de tatuadores independientes están profundamente abiertas y son muy solidarias, creando espacios seguros y redes en todo el mundo. Quizá tenga más sentido hablar del conjunto de la comunidad tal y como es. Me siento del mismo modo cuando la gente habla de la comunidad de los artistas que tatúan a mano.

Creo que lo más bonito de esta comunidad, de la cual me siento parte, es que a nadie le importa si eres queer o no, si tatúas a mano o con máquina. Todo el mundo simplemente te acepta como eres y aprecia tu trabajo por lo que es. También me siento parte de una comunidad queer, por supuesto, estando como estoy rodeada de artistas queer profundamente inspiradores y alentadores. Pero obtengo el mismo tipo de apoyo también por parte de artistas que no son queer y no hago distinciones entre los dos.

Yo no diría que soy activista de un movimiento. Solo soy una artista que casualmente resulta que es queer. Hay muchos artistas inspiradores ahí fuera que están luchando mucho por la visibilidad y la igualdad para las personas queer en la escena del tatuaje. Yo les admiro mucho y no podría llevarme el mérito que ellos se merecen porque yo nunca tuve que luchar. Creo que estoy en una situación muy privilegiada, en la que no tengo siquiera que pensar que ser queer suponga un problema. Sin embargo, sé que hay muchos lugares en el mundo en los que las cosas no son así y creo que lo mejor que podemos hacer es ofrecer nuestro amor y nuestro apoyo a quienes lo necesitan. Pienso que el modo en que la comunidad contemporánea del tatuaje acepta e incluye a la comunidad queer es un buen modelo a seguir para la sociedad".

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