Fotografía Lasse Dearman 

la historia de ludovic de saint sernin, la firma parisina del momento

No es fácil destacar con una marca emergente en París. Desde que abandonase Balmain en 2016, Ludovic de Saint Sernin ha revolucionado la escena con su firma homónima.

por Ryan White
|
08 Agosto 2019, 7:59am

Fotografía Lasse Dearman 

Si hay que escoger una sola prenda que haya captado la atención de la industria de entre todos los desfiles de moda masculina de la temporada pasada, esa es definitivamente la toalla de Ludovic de Saint Sernin. Inspirado por el concepto de "wet'n'wild" [húmedo y salvaje], Ludovic lanzó a sus modelos —hombres y mujeres— a una pasarela situada en la terraza del Pompidou en varios estados de desnudez; algunos con organza de seda mojada y transparente, y otros enfundados en camisas y pantalones cortos bien abiertos. La culminación vino dada por un chico que tan solo llevaba una pequeña toalla alrededor de la cintura. "Quería que un chico desfilara por la pasarela con una toalla, pero no quería que fuera algo tan simple, como lo haría otra marca", dice Ludovic por teléfono desde su estudio en París. "Entonces, decidimos convertirla en una preciosa prenda de punto, bellamente elaborada. En realidad parece un jersey; está hecha de una lana merino muy, muy suave".

En cuanto la pieza salió de la pasarela y llegó a Instagram, muchos de los devotos de la marca empezaron a publicar fotos de sí mismos con nada más que una toalla. "La temporada pasada fueron los calzoncillos de un millón de dólares los que rompieron Internet", dice Ludovic, refiriéndose a un par de calzoncillos diminutos cubiertos con cristales Swarovski sacados de su colección otoño/invierno '19. "El mismo chico que llevaba los calzoncillos fue el que llevó la toalla. Así que supongo que se ha convertido en nuestra reina del 'meme', porque realmente se ha convertido en eso". Aunque eso no quiere decir que la colección se pueda reducir solo a un momento viral. Con la presencia de Rick Owens y Olivier Rousteing sentados en primera fila, junto con muchos de los críticos más venerados de la industria, el primer desfile de Ludovic en el calendario oficial de la semana de la moda masculina de París tuvo mucha más sustancia más allá de los momentos memorables.

ludovic-de-saint-sernin-lasse-dearman

Nacido en Bélgica y criado en Costa de Marfil hasta la edad de ocho años —antes de mudarse al distrito 16 de París—, Ludovic, de 28 años, nos habla de una educación sencilla, directa y repleta de apoyo y aliento, a pesar de que en su familia las carreras profesionales que abundaban eran más tradicionales. "De niño, dibujaba y dibujaba... Pero en mi familia eso no era algo realmente importante. La mayoría de mis parientes estudian derecho o política". Ludovic, sin embargo, estudió Moda especializándose en 'womenswear' en el prestigioso Duperré Paris e hizo prácticas en el departamento de joyería de Dior y en el departamento de calzado femenino de Saint Laurent, donde trabajó en la colección final de Stefano Pilati. "También hice prácticas con un increíble director de casting, que estuvo en Margiela durante 15 años y en Yohji Yamamoto. Un director de casting de la vieja escuela", dice. "Ahí es donde aprendí lo importante que es el casting para una marca".

Después de graduarse, Ludovic se unió al equipo de Balmain como becario, en los primeros días de Olivier Rouesting como director creativo. "Ayudaba a la mujer que estaba a cargo de todos los adornos y las telas, de todas esas increíbles piezas de alta costura que aparecían en pasarela. Luego, cuando estaba de baja por maternidad, me llamaron para reemplazarla por poco menos de un año. Fue una experiencia muy intensa". Todo esto fue antes de que la marca se desmarcase de todas las tendencias del momento y se convirtiera en una favorita de los famosos. "Antes, había gente que no sabía qué era Balmain. Fue antes de la colaboración con H&M; todavía era una pequeña maison francesa con diseñadores muy jóvenes. Todos teníamos menos de 30 años, lo cual era muy divertido; nos divertíamos mucho y trabajábamos muy duro". Después de tres años, en la temporada de otoño de 2016, Ludovic dejó la firma. "Me fascinaba todo el arte y el aspecto de alta costura de la casa, y también con la historia de Olivier, porque era muy joven", dice. "Pero lo cierto es que la marca tomó una dirección que no era necesariamente mi estética, por lo que llegó el momento en sentí que debía irme y tratar de hacer lo mío".

ludovic-de-saint-sernin-lasse-dearman

Inspirado por el Just Kids de Patti Smith y su relación con Robert Mapplethorpe, junto con una mezcla de referencias sacadas de la "alta" y la "baja" cultura, Ludovic presentó su colección de debut el verano siguiente. "Tenía referencias a la cultura y la cerámica japonesas, mezcladas con esos pantalones de Christina Aguilera en la portada de Stripped". La colección, compuesta por tan solo 10 looks, todos hechos por el propio diseñador, bebía del glamour de Balmain, pero proponía algo mucho menos binario o clásico. "Fue, en gran medida, una historia que trataba sobre el paso a la edad adulta y sobre salir del armario. Desde el principio, siempre quise lanzar piezas que fueran altamente identificables. Había un equilibrio de elegancia y sexualidad".

La reputación de la marca ha crecido a una velocidad notable. Cada colección es más refinada que la anterior, pero sin perder nunca la ventaja que le distingue desde el primer día. Sus diseños han sido llevados por Steve Lacy, Solange y Petra Collins, y el año pasado la marca fue nominada para el Premio LVMH y ganó el Premio ANDAM. Los críticos le han elogiado por traer crudeza a la tradicional escena de París. "Lo que siempre digo es que mi marca presenta un retorno a la belleza, a través de la lente de la sexualidad...", dice. "Me encanta la idea de presentar algo de lo que las personas puedan tener su propia interpretación".

A pesar de incluirse en el horario de la semana de la moda masculina y, aparentemente, estar etiquetada como una marca de "moda masculina", con su última colección, Ludovic ha perfeccionado más la confección de ropa para mujeres. "En el prêt-à-porter, vendemos tanto a mujeres como a hombres. Desde el principio, las colecciones se han presentado introducidas en una marca que deberían llevar tanto hombres como mujeres. Obviamente, la ropa interior está más enfocada a los hombres. Sin embargo, en el prêt-à-porter, y especialmente esta temporada, hemos hecho hincapié en el 'womenswear' y hemos creado piezas específicas de moda femenina; muchos vestidos. Estoy trabajando para desarrollar más el 'womenswear'".

Aunque vive entre París y Londres —siendo Los Ángeles su territorio de mercado más importante—, Ludovic no tiene planes de abandonar la semana de la moda masculina de París. "Me gusta estar en el programa masculino; creo que es una semana de moda sexy".

Créditos


Fotografía Lasse Dearman

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

Tagged:
Paris
LASSE DEARMAN
ludovic de saint sernin