la historia tras la hipnótica nueva era de paco rabanne

Con su esencia delicadamente ecléctica y tremendamente desigual, la colección primavera/verano '19 de Julien Dossena para Paco Rabanne se ha convertido en una de las propuestas más destacadas de la temporada.

por Osman Ahmed
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03 Abril 2019, 7:08am

Esta historia apareció originalmente en 'The Homegrown Issue', de i-D, nº 355, primavera de 2019.

Cada vez resulta más raro encontrar un desfile de moda que sea capaz de evocar un cierto deleite tan solo mostrando prendas increíbles. El pasado septiembre, durante una cálida tarde de jueves en París, Julien Dossena lo consiguió. Organizó un desfile sin pretensiones ni trucos para Paco Rabanne que resultó completamente hipnótico. La ropa era deliciosamente ecléctica y se presentó combinada de una forma tan desigual como salvaje. Había tejidos de punto magníficos, jerséis plisados y sinuosos y mallas de tipo floral. La propuesta evocaba una época de viajes preglobalizados. Fue como un guiso perfecto repleto de referencias y gestos inesperados. Es como si naciese de todas partes y estuviese en el aquí y el ahora.

"Resulta muy satisfactorio cuando la gente la ve [la colección] y no te tiene que preguntar nada al respecto", empieza Julien. Desafortunadamente para él, nosotros acabamos de llegar a su preciosa oficina —de un blanco casi clínico, con vistas a la Avenue Montaigne— y yo estoy aquí para preguntarle de todo. Sin embargo, este educado francés con buenos modales no tiene ningún problema con eso. "La cosa siempre gira en torno a ideas que me parecen interesantes y a las mujeres que me rodean, y sobre cómo puedo darles más confianza y eficiencia a sus vidas".

El verano pasado, su cuenta de Instagram se vio inundada por fotos de amigos que viajaban a todo tipo de lugares remotos (Patagonia, India, Japón) y le sorprendió que lo que querían todos ellos era alejarse un poco de su mundo moderno. "Los ves vestidos con una blusa que se han comprado de vacaciones, combinada con unos vaqueros o una chaquetilla; o quizás con chanclas. Son esas cosas que te puedes poner aquí o allá. Quería devolverles todo eso, pero de una forma diseñada, con mucha libertad". Con esa simple anécdota, Dossena ha resumido una de las mejores colecciones de la temporada.

paco rabanne

Han pasado cinco años desde que Julien llegó a Paco Rabanne, una casa de moda conocida por sus maravillosos tejidos de malla tipo espacial, sus vestidos de metal a lo Barbarella y, más recientemente, por sus exitosas fragancias. De una forma lenta y silenciosa, el diseñador la ha transformado en un destino para el diseño de moda contemporáneo, y el negocio está prosperando. En persona, no se parece en nada a sus diseños —su uniforme por elección parece componerse de unos vaqueros y un jersey azul marino— y no es de esos que comparten demasiado en Instagram o quieren ser el centro de atención. Sin embargo, su enfoque ha funcionado: la marca ahora cuenta con más de 200 minoristas repartidos por todo el mundo y un porcentaje de crecimiento de ganancias anual de dos cifras. Por tanto, no es de extrañar que finalmente esté recibiendo la atención que se merece. "Quería construir una casa que se mereciese su tiempo", explica Julien. El director creativo empezó haciendo una pregunta simple pero muy importante: ¿qué debería ser la moda ahora?. "Se trata de hacer ropa buena y hacer que esa ropa sea deseable y relevante a la hora de llevarla".

Dossena tenía muy claro que la renovación de Paco Rabanne no iba a ser tarea fácil, y lo cierto es que no le habían dado ni la carta blanca ni el presupuesto del que han dispuesto otros directores creativos últimamente a la hora de reconstruir las marcas que dirigen. Por ello, desarrolló lo que ha llamado "los pilares": ropa interior con logo, jersey deportivo de algodón, bolsos cúbicos y bolsos de metal, y vestidos y sastrería con siluetas modernas. "Tener una base sólida te hace sentir más seguro a la hora de adentrarte en el camino que has escogido para la marca", dice, y añade que eso también le dio libertad a la hora de ser más conceptual en sus desfiles.

paco rabanne

Le llevó un tiempo conseguir lidiar realmente con la cota de malla, el elemento básico y más emblemático de la casa. Durante sus primeros años, Julien evitó los vestidos retrofuturistas tipo era interespacial, pero cuando los hizo, los presentó de una forma muy moderna y ligera: una falda de discos de plástico con una camisa blanca; franela de traje gris entrelazada geométricamente con cashmere; faldas sedosas y fluidas hechas de cota de malla con encaje. En otras palabras, nada interespacial.

El énfasis de Julien en la modernidad es un síntoma de su entrenamiento en el Balenciaga de Nicolas Ghesquière. Estudió Historia del Arte en París y luego fue a La Cambre en Bruselas. Balenciaga era la única firma en la que quería trabajar después de graduarse. "Me habría quedado allí 25 años más si Nicolas siguiese allí todavía", dice acerca de la empresa a la que se unió como becario y que abandonó como diseñador senior. "Pero ya no está". Cinco años después, reconoce todo lo que la experiencia le ha enseñado. "Se trata de la ejecución de cada detalle, y de observar todo lo que pones en cada imagen, cada desfile, cada prenda de vestir, cada tienda".

paco rabanne

Después de que Ghesquière abandonase Balenciaga en 2012, Julien también se fue: creó su propia marca, Atto, que fue preseleccionada rápidamente para optar al Premio LVMH. Sin embargo, cuando su excompañera en Balenciaga, la estilista Marie-Amélie Sauvé, le recomendó para el cargo en Paco Rabanne, su carrera tomó un camino muy distinto. "Pensé que era un gran nombre porque es muy único en contexto", explica Julien. "Paco Rabanne, junto con Pierre Cardin y André Courrèges, fue un pionero. Juntos rompieron el sistema. Pasaban de la alta costura y la burguesía; lo que querían era libertad, juventud y liberación sexual".

En 1966, Rabanne rompió con lo convencional y organizó un desfile repletos de modelos de color y amenizado con música, lo que refleja perfectamente el verdadero espíritu de los años sesenta. El plástico, el metal e incluso el papel formaban parte de su arsenal de materiales, lo que hacía que sus vestidos escultóricos se acercasen más al arte que a la ropa. Coco Chanel le denominó "metalúrgico"; Peggy Guggenheim fue una de sus primeras clientas. Su cota de malla fue precursora del famoso oro líquido de Gianni Versace.

"En Francia, durante los años 60, tuvimos un movimiento de liberación femenina similar al de Estados Unidos", comentaba Paco Rabanne en 2002. "Fue un momento en que las mujeres emergieron para convertirse en guerreras porque necesitaban afirmar su deseo de emancipación y libertad. La armadura era casi necesaria". Rabanne también habló extensamente sobre sus vidas pasadas, en una de las cuales viajó a la Tierra desde el planeta Altair para organizar la civilización en este planeta hace 78.00 años; algo que le otorgó su apodo 'Wacko Paco' ['wacko' es una forma de denominar a alguien excéntrico en inglés]. Dossena ve su trabajo con una generosa retrospectiva. "Vio a la mujer como un arma", explica Julien. "Era la fórmula perfecta para ganar relevancia e impulso por todo lo que está sucediendo en estos momentos".

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Rabanne todavía vive, pero alejado del mundo de la moda. La línea de perfumes que creó en los años 70, en su mayoría dirigidos a hombres, sigue siendo sólida y representa la mayoría de los ingresos de la marca. Es posible que reconozcas algunos de ellos por sus populares anuncios de televisión —cuya mayoría están protagonizados por modelos masculinos entrajados y acompañados de chicas en minivestidos muy mini—, con nombres como 1 Million y Pure XS. Es justo, sin embargo, decir también que hay un abismo sustancial entre la moda de Dossena y las fragancias que comparten su nombre.

"Originalmente, el perfume seguía la moda, pero ahora tenemos que reconstruir la moda", dice. Poco a poco, el sentido de modernidad que Dossena ha traído a la marca está comenzando a influir en las imágenes publicitarias de las fragancias. A finales de este año, Julien supervisará el lanzamiento de un nuevo perfume para la marca. "Ahora que todos entienden cuál es mi propuesta para Paco Rabanne, puedo dejarlo y hablar de ello con libertad, y comenzar a divertirme con ella y hacerla personal". Esto apenas acaba de empezar. ¿La moraleja del éxito de Julien Dossena? El que es lento y constante gana siempre la carrera.

Créditos


Fotografía Joyce Ng
Estilismo Bojana Kozarevic

Peluquería Shiori Takahashi de Streeters con productos Wella Professionals. Maquillaje Daniel Sallstrom de CLM Hair and Beauty con productos NARS Cosmetics. Uñas Ama Quashie de Streeters con productos Illamasqua. Diseño de set Suzanne Beirne de D+V Management. Asistente de fotografía Pedro Faria, Victor Paré Rakosnik y Zara Manor. Asistente de estilismo Emily Jones. Asistente de peluquería Chika Hamada. Asistente de maquillaje Charlie Murray. Asistente de set Tom Schneider y Joe Winter. Modelo Radhika Nair de Storm. Agradecimientos Hackney Studios.

Radhika lleva ropa Paco Rabanne.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.