la nueva y viral campaña de kanye podría estar quebrantando la ley

¡Oops!

por Georgie Wright; traducido por Eva Cañada
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02 febrero 2018, 9:10am

Imágenes vía Instagram/Instagram

En un movimiento profundamente estratégico, la campaña Yeezy Season Six ha empleado la misma táctica que utilizan los medios sensacionalistas para asegurarse el mayor número de clics: las fotos robadas. Montones de personas famosas haciendo montones de cosas normales. Kim Kardashian haciendo recados, Sarah Snyder vestida como Kim Kardashian haciendo recados, Paris Hilton vestida como Kim Kardashian haciendo recados.

Pero hay un pequeño problema: podría ser ilegal. Tal y como informa la publicación The Fashion Law, si te pagan para promocionar algo en Instagram debes decirlo. De ahí las etiquetas #ad #sponsored #patrocinado #anuncio #encolaboarcionconuntedesintoxicantealeatorio que aparecen en tu feed de Instagram. A menos que sea una campaña formal, que normalmente se trata de una campaña publicitaria tan obvia que no hace falta que la etiquetes.

Y ahí es donde las fotos de Yeezy tropiezan con un inconveniente: están diseñadas para que vagamente parezcan fotos reales improvisadas hechas por un paparazzi (aunque mucho más glamurosas). Y si, por ejemplo, hubieras estado hibernando durante 93 días hasta enero, podrías no saber que forman parte de la campaña publicitaria salida del cerebro magistral de Kanye.

Como afirma The Fashion Law, “Hay muchas probabilidades de que los consumidores no tengan ni idea de que todas esas imágenes forman en realidad parte de una campaña publicitaria formal (y que las modelos probablemente han sido compensadas de algún modo ―aunque solo sea con ropa gratis― para publicar esas imágenes en sus cuentas)". Y eso hace que sea ilegal.

Entonces, si realmente lo es, ¿qué pasa entonces? Bueno, en el ejemplo anterior ofrecido por TFL (o el "precedente", como lo llamamos en nuestros Santos Tribunales), "se prohibió a la compañía presentar contenidos por los que hubiera pagado para que pareciera que procedían de una fuente independiente, como una revista o un influencer". Lo cual básicamente significa que deben informar cuando hayan pagado a alguien para promocionar su ropa.

Entre las fotos de Yeezy y la recientemente lanzada campaña de Balenciaga, está claro que las humildes fotos robadas de los paparazzi están viviendo su momento de gloria. Pero en un mundo en que las fronteras entre la realidad y la ficción ya están tan desdibujadas, a las marcas les merece la pena ser completamente transparentes en torno a dónde finaliza la creatividad y dónde empieza la compensación. De lo contrario, la siguiente tendencia fotográfica todavía sin explorar podría ser perfectamente la foto policial.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.