¿Te atreves a entrar en el hilarante mundo de Nadia Lee Cohen?

Al explorar el bajo vientre de Estados Unidos, la fotógrafa británica creó una realidad alternativa perversa y glamurosa a partes iguales.

por Beatrice Hazlehurst
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28 Junio 2020, 8:11pm

Nadia Lee Cohen tiende a ser cautelosa. La fotógrafa y cineasta es consciente de sus palabras, sus asociaciones, su 'marca'. Y con la 'cancelación' que abunda hoy en día en torno al trabajo de creativos exitosos, es natural que la hiperconsideración se convierta en parte del proceso. Pero Cohen siempre va más allá.

Quizás esa es la razón por la cual la británica afincada en Los Ángeles practica el autodesprecio. Luego de registrar los aspectos más destacados de su carrera, que, por destacar algunos, incluyen un premio de la National Portrait Gallery, una campaña de alta costura protagonizada por Sophia Loren y un vídeo musical nombrado entre los favoritos de Rolling Stone, ella responde comparándose con sus contemporáneos. Cuando la felicitamos por sus logros (todos a la edad de 28 años, cuando la mayoría apenas comienza a abordar las deudas de las tarjetas de crédito), Cohen responde: "¿He [hecho tanto]?" Si bien hoy en día está muy extendido el síndrome del impostor, su trabajo habla por sí mismo.

Al completar su título de fotografía en el London College of Fashion, se mudó a California no para acercarse a la lista A del mundo, sino para aclimatarse a la distintiva combinación de brillo y esnobismo únicos del estado, ambos elementos que distinguen el estilo de Cohen. Sus efectos visuales son exuberantes: representaciones de escenas cotidianas; retratos hedonistas de la condición humana que transpiran libertinaje, siempre aludiendo a los siete pecados capitales con una consistencia inquebrantable. El resultado es de alguna manera repulsivo e hipnótico a la vez, como una mala reproducción de cera de Paris Hilton. Y al igual que Paris, todo está enfáticamente 'Hecho en América'.

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Por lo tanto, en lugar de mirar las estrellas, la fascinación de la fotógrafa con Americana significaba que sus primeros días en Los Ángeles pasaron acechando las calles de la ciudad por la noche para disparar sin permiso, o haciendo largos viajes por carretera con paradas en boxes en gasolineras y tiendas de 99 centavos para documentar al 'Trabajador estadounidense'. En una expedición en particular, acabó entrando en una cocina de metanfetamina y fue expulsada inexplicablemente de un automóvil en movimiento. Este es un ejemplo de lo lejos que está dispuesta a llegar para ostrar la América invisible.

"Me encanta el casting callejero", explica. "Era en plan, '¿A quién puedo disparar? Esa persona parece interesante...' Nunca estuve tratando de buscar trabajo en la industria del entretenimiento, haciendo vídeos musicales o capturando a alguien famoso".

Cita a Cindy Sherman y Gillian Wearing como inspiración, por saber "distorsionar cómicamente, o incluso en algunos casos alterar, las imágenes hasta llegar a lo grotesco". Cohen pronto hizo la transición a los autorretratos, transformándose en varios personajes creados a partir de los recuerdos que ella encontró en el camino en uno de sus proyectos más conocidos: Name Tag.

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"La idea fue muy personal para mí, ya que era mi percepción de quiénes eran estas personas", dice Cohen. "Pensé que sería más interesante que una persona interpretara y encarnara físicamente a estos personajes, así que lo hice yo misma".

En consecuencia, todos conocen la cara de Nadia Lee Cohen y a la vez nadie la conoce. La fotógrafa se ha hecho muchos, muchos selfies, pero rara vez carece de pelucas o prótesis. Con un vistazo rápido puedes verla interpretar a presidiarias, juezas y monjas, y su trabajo ha aparecido en algunas de las publicaciones más importantes del mundo. A la agencia de modelos de Cohen, Wilhelmina, le molesta que la fotógrafa tenga muy pocas imágenes de sí misma, bueno, normal, pero es que para ella, los retratos normales no son divertidos.

"Es muy halagador cuando la gente me quiere delante de la cámara, y es importante saber cómo te sientes al hacerlo", comparte Cohen sobre el modelaje. “Pero también creo que tienes que sentirte cómoda para mostrarte, y hacer esos proyectos me hace sentir más cómoda. Pasar tiempo frente a la cámara también me anima a ser más comprensiva con los sujetos cuando estoy detrás de ella”.

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Con la producción parada debido al coronavirus, Cohen no tuvo más remedio que convertirse en su propia musa. Ha sido frustrante mantener la participación del público con fotos cada vez más personales, sin inundar el trabajo profesional de su feed. Luego está la presión adicional de que su primer libro, aún sin título, tardará más en llegar este año. Es una compilación de imágenes que abarcan el curso de la carrera de Cohen, que obliga a que muchas de sus fotos de archivo no se publiquen en las redes sociales o en los medios de comunicación. Esta es la primera vez que el proyecto se anuncia oficialmente (y se comparten algunas de las fotos), y aunque originalmente se programó para un lanzamiento de verano, se ha retrasado indefinidamente debido a la pandemia, lo que limita a la fotógrafa aún más a la hora de compartir sus fotos con los fans.

"Muchos de mis amigos se quejan de que su trabajo no recibe tanta atención como una selfie", se ríe Cohen. "Creo que las personas tienden a sentir una mayor conexión con la persona al ver una imagen de iPhone de baja resolución, pues parece como si estuvieran presenciando la realidad en lugar de algo artificial".

Sin embargo, la cuarentena misma ha tratado bien a la creativa. A pesar de que recientemente sumergió los pies en el cine (los "pig police" que aparecen en el videoclip "Babushka Boi" de A$AP Rocky, dirigido por Cohen, se hicieron virales recientemente en las redes sociales como símbolo de ineptitud policial en la lucha contra la brutalidad policial), ha estado trabajando en un concepto de función durante varios años. Libre de FOMO debido al distanciamiento social obligatorio, el guión de Cohen es original y audaz.

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"Cuando comencé a hacer videos, era casi una prueba para demostrarme a mí misma que podía hacer que mis fotografías se movieran", dice, y añade que ahora ha cambiado su proceso de conceptualización de proyectos a partir de señales visuales. "[Ahora] he estado pensando en la historia de una manera narrativa, no visual. Es algo desconocido para mí, pero emocionante".

En este momento, la batalla es mantener el foco. Cohen sabe muy bien que Instagram puede sumergirte en un vórtice de auto-comparación, y lidia con la aplicación con inquietud. Sin embargo, su relación con las redes sociales parece relativamente saludable. De hecho, considera que la sutil autenticidad de Instagram es "reconfortante", un marcado contraste con la ansiedad bien documentada que la mayoría de las mujeres experimentan al interactuar con la plataforma. Para Cohen, se trata de una mina de oro: si ella pide un "hombre con una barriga redonda y dura" para un proyecto, conseguirá uno a través de sus mensajes directos en diez minutos. También se considera afortunada de que sus seguidores estén allí por su trabajo, ya sea que aparezca ella en él o no.

Por eso valora tan profundamente a sus discípulos. Adentrarse en el universo de Nadia Lee Cohen es abrazar su realidad alternativa perversamente glamurosa, con mujeres de tres senos y personalidades satánicas de televisión, todo en tecnicolor. Puede retratar una fantasía de la mediana edad en Valley Of The Dolls (para el último número de invierno de Playboy) en un momento, y besarse con Danny Trejo al siguiente. Como tal, su fantasía profesional no es necesariamente admirada por Scorsese, pero sí cumple el primer requisito de admisión de la industria: un universo completo, solo para ella. Cuando extraes lo extraordinario de lo estadounidense todos los días, lo que más importa es la reacción de "todos los hombres".

"Ciertamente hay personas que admiro y su opinión sobre mi trabajo me importaría", concluye pensativa. "Pero creo que siempre me imagino mostrando algo a una audiencia, simplemente una habitación llena de gente viendo algo que hice".

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Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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