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somos la generación de los perdedores

El escritor británico Will Self nos contó por qué nuestra generación va sin rumbo a raíz de una conversación sobre la autenticidad del punk.

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oct. 6 2015, 7:20am

Kvarki1

El escritor británico Will Self tiene poca esperanza en los jóvenes de ahora cuando los compara con la energía y anarquía del movimiento punk de los 70, un hito cultural para marcar la irreverencia en el arte, la música, la fotografía, la moda y la literatura.

A lo que se refería Self es que nuestra generación no tiene nada por lo que quejarse. No somos punks, ni anarquistas, ni rebeldes: somos una panda de geeks que se pasa todo el día en las redes sociales y que lleva 40 años escuchando a los Sex Pistols y a Joy Division porque no hay nada más que nos despierte algún tipo de sentimiento.

Fotograma de 'Sid y Nancy'

La "participación política" es muy apática (y patética) y muchas conversaciones terminan con un cambio de tema porque ¡alguien acaba de encontrar un vídeo de un cerdo montando un mono en YouTube! Nunca acaban con una obra seminal de ficción ni con una canción anárquica que habla sobre la crispación de los jóvenes. El sentimiento de nuestra generación podría definirse muy bien con una lista de 31 gifs en Buzzfeed.

Después del punk, llegaron los 80, la generación del "Do It Yourself", la cultura club, más drogas, el odio a Margaret Thatcher, el baby boom, la privatización y el capitalismo. Muy por debajo de la jerarquía, nació otro movimiento: el 'acid house'. El ciclo no se detuvo y este espíritu se seguía respirando en los 90, cuando le tocó el turno a la cultura ravera y con ella, más drogas y más rebeldía. 

Imagen de 'The Acid House'

Después, a mediados de los 90, este impulso desapareció. El mundo se obsesionó con el britpop y las Spice Girls y parecía que todo se reducía a llevar zapatos de plataforma y parkas y que este espíritu se había comercializado. La industria nos vendía de una forma massiva a Vicky Beckham y sus amigas, pero ya había forma de encontrar algo por ti mismo o sentirte que podías formar parte de ello.

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Empezó a crecer la distancia entre la cultura y la gente y los medios empezaron a utilizarla como un producto. En lugar de quedarnos en casa y costumizarnos los pantalones para parecernos a Sid Vicious, empezamos a pagar una fortuna por el merchandising de nuestro grupo favorito. La cultura pasó de ser una herramienta para alimentar el capitalismo.

Imagen vía @spicegirlsnet

Ahora nos encontramos en los años 10 del nuevo siglo y, de momento, es una de las menos memorables en mucho tiempo. Nuestra cultura se ha convertido en una máquina tragaperras compuesta por redes sociales, drogas y música efímera. Para algunos, es una combinación de house, Facebook y ketamina; para otros, de hip hop, Instagram y marihuana y después están los locos por el MDMA, Twitter y la música trance. Puede que te creas muy rebelde, pero lo más seguro es que pertenezcas a alguna de estas tres categorías.

Entonces, ¿hay algún propósito en todo esto? Will Self explica: "La vanguardia siempre ha presumido de contar con grandes ambiciones filosóficas, pero en realidad todo gira alrededor del sexo, las drogas y de los verdaderos tabúes que había sobre la sexualidad. Esos tabúes ya no existen, así que no tenéis nada contra lo que rebelaros". 

Imagen vía @hrafnhilduredda

El hecho de que todas las generaciones anteriores se excedieran con el sexo y las drogas significa que cuando nosotros los hagamos solo demostraremos una falta de imaginación. Ni siquiera lo estamos disfrazando con alguna ambición filosófica elevada. Nadie puede declarar legítimamente que os estáis drogando en la discoteca de moda por culpa del Gobierno.

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El punk puede remontarnos a los Situacionistas; un grupo de artistas e intelectuales de vanguardia preocupados por la interpretación y el análisis de las teorías sociales y políticas de Karl Marx. Tenían la idea de que el capitalismo se había apoderado de la sociedad, la cultura y nuestra conciencia colectiva de tal forma que la humanidad se había vuelto socialmente reclusa y obsesionada por la comodidad. 

"Rechazaron con determinación la idea de que el aparente éxito del capitalismo avanzado -como los avances tecnológicos, el aumento de salario y el ocio creciente- podía compensar la disfunción social que estaba causando en la vida cotidiana". Ese era el sentimiento que en 1968 hizo nacer al punk una década después. Y es algo que parece todavía más relevante hoy en el 2015, ¿quizás solo necesitamos una palabra como "punk" para definirlo?

Fotograma de 'Ladies & Gentlemen, The Fabulous Stains'

Proust decía: "El verdadero viaje del descubrimiento no consiste en ver nuevos paisajes, sino en mirar con otros ojos". Por otra parte, Nietzche afirmó: "Si miras durante mucho tiempo hacia el abismo, el abismo acaba devolviéndote la mirada". 

Fíjate en lo inteligente que puede sonar la nada. Todos estos filósofos aburridos convirtiendo el hastío en… ¡Filosofía!. Lo único que tenemos que hacer es hacer nuestra situación un poco más intelectual. Nuestra generación no está acabada, ni le falta inspiración y originalidad. Simplemente somos un grupo de nihilistas existenciales.

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Texto Sarah Raphael
Fotograma de 'This is England'

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