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esta modelo quiere que celebremos la belleza de los cuerpos que cambian

"Puedes reprogramar tu forma de pensar", dice la modelo y activista de imagen corporal Mia Kang.

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jun. 11 2018, 10:16pm

Imagen vía @missmiakang

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A la tierna edad de 29 años, la modelo Mia Kang ya ha estado en la industria de la moda por más de la mitad de su vida. Y si bien le ha dado una carrera y un medio de vida, también le ha cobrado en salud mental y física. A principios de este mes, la modelo de Sports Illustrated y practicante de muay thai se abrió en una emotiva publicación de Instagram en la que comparó su figura actual con la del 2015, un momento en el que sufría de dismorfia corporal y subsistía con una dieta de inanición. "La industria me dijo que nunca me había visto mejor, pero que aún tenía que perder más peso", escribió Mia. Mientras ella dijo que las imágenes eran dolorosas de ver, la activista de la positividad corporal las usó valientemente como una forma de mostrar que todos podemos reprogramar esas formas poco saludables de pensar sobre nosotros mismos. Claramente tuvo un impacto, ya que miles de personas respondieron a su mensaje.

Mia sabe que ser bella no tiene nada que ver con lo que usas, cuánto pesas o qué tan bien te ves en una foto. Es como te sientes. Aquí, ella ofrece sus notas sobre la belleza.

"Cuando era niña luchaba conmigo misma. En el día cultural, cuando todos los niños venían representando la cultura de su familia, nunca supe cuál elegir. Cuando otros niños aclamaron a los equipos deportivos de su país, nunca supe a cuál irle. Soy mitad surcoreana, mitad británica y crecí en Hong Kong, así que pasé gran parte de mi infancia tratando de encajar, hasta que me di cuenta de que solo era yo, y no había nada que pudiera hacer al respecto. Tuve que crear mi propio espacio en lugar de tratar de encajar en el de los demás. Hoy en día, me alegro de ser multicultural. La diversidad es maravillosa.

Uno de mis primeros recuerdos es ver a mi mamá ponerse el lápiz labial de Chanel. Ella nunca usaba mucho maquillaje pero a veces portaba estos magníficos y audaces colores. Solía meterme en su bolso de maquillaje y copiar su look cuando ella no estaba. Empecé a usar maquillaje correctamente a los 14. Una vez que comencé a experimentar pubertad y granos, el maquillaje realmente me ayudó con mi confianza. Me sentí como una mujer. Me sentí más sofisticada.

Crecí con sobrepeso y fui víctima de bullying. Cuando llegué a los 13, perdí mucho peso y me buscaron como modelo. De repente, los chicos que me molestaban me invitaban a salir y yo aparecía en publicidad por las calles, y revistas. No entendí lo que sucedió; para mí, todo lo que había cambiado era el número en una balanza. Pero la experiencia me enseñó a una edad muy temprana cuán superficial puede ser la gente.

Debido a que comencé a modelar tan joven, cuando comencé a pintarme yo misma, me basé en los profesionales con lo que trabajé en el set. Recuerdo haber experimentado con labios rojos sola en mi baño cuando salió la película Clueless, y estar realmente influenciada por Britney y Christina. Había una gran cantidad de sombra de ojos con purpurina, JLo y su lipgloss, pelo liso planchado y grueso delineador de ojos negro tipo Avril Lavigne.

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Ahora mi maquillaje cambia todo el tiempo. A medida que envejezco, a medida que me conozco mejor, ya que mi cuerpo y mi cara continúan cambiando con el tiempo, también lo hace mi régimen de belleza. Mi kit cambia y evoluciona. Intentas cosas y ves lo que funciona, vas con lo que te inspira. Pasaré meses en los que no quiero usar maquillaje, luego meses en los que quiero una cara llena de glamour todos los días.

Me siento muy bella cuando estoy segura y feliz, ya sea después de una épica sesión de entrenamiento, en los brazos de un hombre que me hace sentir como una reina, o vestida glamorosamente en el set de una sesión de fotos. No hay nada más hermoso que la confianza.

Durante 27 años de mi vida, me odié a mí misma. Me despertaba todos los días y no me gustaba lo que veía en el espejo. Estar en la industria del modelaje desde tan temprana edad distorsionó mi realidad y me dejó viviendo constantemente con un estándar de belleza inalcanzable, irreal y deformado. He vivido con trastornos alimenticios, dismorfia corporal, adicción a las drogas, cigarrillos, laxantes, diuréticos y suplementos, cualquier cosa para perder peso. No fue hasta que toqué fondo y fui a Tailandia que mejoré. Recuerdo que me miré en el espejo y por primera vez estaba bien. No enamorada, solo está bien. No odié lo que vi, y fue muy liberador. Es un sentimiento que todos merecen sentir.

Ser modelo es lo que hago, pero no es lo que soy. No me define. Soy una mujer fuerte e inteligente que también modela, y ha sido parte de la máquina durante 15 años. Ahora siento que tengo la responsabilidad y el deber de intentar hacer cambios en la industria. Quiero cambiar el estándar de la belleza por uno que sea aspiracional y alcanzable.

Soy como todos los demás. Todos tenemos inseguridades. Todos tenemos días en donde somos consumidos por eso. Pero he aprendido a sentirme cómoda con ellos, porque no van a ir a ningún lado. Incluso si lo hicieran, serían reemplazados por nuevas inseguridades. Aprende a estar orgullosa y feliz con lo que eres, independientemente de tu apariencia. Cuando aprendí eso, aprendí a amar a la mujer que soy".

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Sigue a Mia aquí.

Este artículo apareció originalmente en i-D US.

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