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“yo no quería ser yo, solo quería encajar”: jazzelle nos habla sobre el momento en que su vida cambió

La modelo y sensación de Instagram recuerda su vida solitaria antes de encontrar el valor para ser finalmente ella misma.

por Tish Weinstock; fotografías de Finn Constantine; traducido por Eva Cañada
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ene. 30 2018, 8:53am
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Para la joven de 22 años Jazzelle Zanaughtti -también conocida como la sensación de Instagram @uglyworldwide- la belleza no gira en torno a mantener una buena rutina de cuidad de la piel o ser validado con 'likes' en Instagram. Tiene más que ver con cómo te sientes contigo mismo. Y gracias a su cabello decolorado, sus cejas afeitadas, su ortodoncia de oro y su onda ultra calmada, se siente increíblemente bien.

Descubierta por Nick Knight, esta fuerza de la naturaleza nacida en Detroit debutó como modelo con la icónica marca Public School el pasado mes de octubre y desde entonces ha desfilado sobre las pasarelas de Gypsy Sport y Fenty Puma, y también ha recibido importantes ofertas gracias a su excéntrico estilo y su actitud de "me importa todo una mierda".

Aquí, Jazzelle nos habla sobre el poder emancipador del maquillaje y sobre la importancia de romper el molde.

“Mi nombre oficial es Jazzelle. A pesar de lo que piensa la gente, soy un ser multidimensional que aterrizó por primera vez en Detroit.

Crecí siendo una niña extraña con muy poca o ninguna orientación, de modo que he aprendido a seguir mi instinto sin importar lo aterrador que pueda ser el camino que se extiende frente a mí. A fin de cuentas, dependo de mí y solo de mí. Mi historia me ha hecho fuerte. Y, con todo lo dura que ha sido mi vida, amo cada segundo de ella por convertirme en la mujer que soy hoy.

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De cría me encantaba mirar a mi madre cuando se maquillaba por las mañanas, mientras se bebía su café y fumaba un cigarrillo tras otro. Utilizaba un pequeño espejo compacto de Chanel mientras se aplicaba la base de maquillaje, los polvos de colorete, la máscara de pestañas y el lápiz de labios rojo brillante. Siempre se aseguraba de encontrar luz natural. Para mí fue la representación del glamour y la belleza desde el día uno.

Empecé a llevar maquillaje en séptimo, cuando tenía unos 12 o 13 años. Robaba el eyeliner negro de mi madre y esperaba a llegar al colegio para aplicármelo sobre/en los ojos. Después de clase siempre me lo limpiaba con las mangas de la chaqueta, porque según mi padre no era suficientemente mayor para llevarlo todavía.

Al principio, llevar maquillaje no me hacía sentir nada especial, en serio. Simplemente trataba de encajar con las chicas populares, porque estaba harta de que se burlaran de mí y de sentirme sola. Pero aquello no funcionó. Pasé de ser una niña que ni siquiera se preocupaba por su propia imagen a vivir toda mi adolescencia odiando cada centímetro de mi ser.

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Conforme fui creciendo, miraba tutoriales en YouTube durante HORAS todos los días. Me sentía fascinada por la gente que podía pintar su rostro tan intensamente que se convertía en una persona completamente diferente. Porque en aquella época eso era lo que yo quería. Yo no quería ser yo, solo quería encajar y ser cualquier cosa MENOS YO. Conforme fue pasando el tiempo dejé atrás aquella fase y empecé a pintar mierdas raras en torno a mis ojos: podían ser flores, o pequeños animales, o cualquier cosa que me viniera a la mente. Después de empezar a ser yo misma, a hacer lo que me daba la gana y a dejar de intentar encajar en un molde que no estaba hecho para mí, la gente empezó a acercarse. Pero todos eran unos falsos, yo era una auténtica solitaria por aquel entonces.

El maquillaje me ayudó a evolucionar porque no había ninguna norma. No había nadie rondando a mi alrededor frente al espejo que me dijera que aquella no era la forma correcta de hacerlo. El maquillaje era lo único sobre lo que la gente nunca me decía mierdas a la cara. Cuando me sentaba frente al espejo en el suelo, con mis sombras, mis eyeliners y mis barras de labios, por muy trillado que suene, me sentía jodidamente libre.

Y no ha cambiado lo más mínimo. Sigo sintiéndome liberada gracia al maquillaje. Aunque hay un montón de haters que me siguen y me envían mensajes, en este momento de mi vida todo eso me importa una puta mierda. Es una sensación que nadie podrá arrebatarme.

Mi look general no está inspirado en nadie. Me afeité las cejas inspirándome en todas las queens de Chicago a las que admiraba. Después de eso, todo lo demás fue un afortunado accidente. Una gran mezcla feliz. Tengo muchos modelos a seguir, pero no me gusta ser demasiado específica en lo que a ellos respecta. Si eres una persona que va contracorriente y hace lo que le da la puta gana sin importar lo que diga la gente, eres una persona que admiro. Si eres alguien brutalmente ambicioso y no te detienes hasta obtener lo que deseas, eres una persona que admiro. Si eres alguien que se ama a sí mismo incondicionalmente, eres una persona que admiro. Esas son las personas a las que me esfuerzo por parecerme y esas personas saben quiénes son incluso aunque yo no lo sepa.

Hoy me siento absolutamente bella, después de haber llorado larga y amargamente. Hay momentos en que me siento insegura, nos pasa a todos. A pesar de mi confianza en mí misma, estoy constantemente aprendiendo cómo quererme mejor y apreciarme más y más todos los días. La belleza para mí significa autoconfianza y la autoconfianza significa libertad.

A la mierda lo que digan los demás, deja de compararte con otras personas y date cuenta de que eres especial y único. Eso debería hacerte sentir bello y atractivo.

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